EFE - BERLÍN
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, terminó ayer en Berlín su gira europea con un mensaje decepcionante para quienes esperaban gestos concretos para relanzar el proceso de paz en Oriente Medio.
En una conferencia de prensa con la canciller alemana, Angela Merkel, Netanyahu desmintió haber llegado con Estados Unidos a un acuerdo para congelar la ampliación de los asentamientos judíos en Cisjordania.
"Son rumores que no tienen base", afirmó el primer ministro, desmintiendo así informaciones difundidas por medios británicos e israelíes, según las cuales Netanyahu habría accedido a detener durante 9 meses la construcción de asentamientos en Cisjordania.
La Autoridad Nacional Palestina (ANP) ha puesto como condición para relanzar el diálogo la suspensión de toda obra, no únicamente en Cisjordania y sin excluir las 2.500 que se están ejecutando con dinero estatal.
Merkel evitó entrar en detalles sobre el curso de unas negociaciones que calificó de "bilaterales" entre EEUU e Israel, pero subrayó que detener la construcción de los asentamientos es algo "decisivo" para relanzar el proceso de paz.
Netanyahu reafirmó su intención de "encontrar los puentes" que sirvan para la reactivación del proceso, pero insistió en que éste estaba supeditado a la prioridad de que, por parte palestina, "se reconozca a mi país como un Estado judío".
Subrayó que desde que asumió la jefatura del gobierno hace cinco meses, Israel ha dado una serie de pasos hacia los palestinos, como eliminar varios puntos de control y abrir el paso sobre el río Jordán, lo que, recalcó, ha servido, para ayudar a reactivar la economía palestina.
Al igual que en sus conversaciones anteriores en Londres, también en Berlín Netanyahu buscó el apoyo de Occidente a su propósito de emprender una línea más dura contra Irán con "sanciones que hagan daño", que partan de la ONU, o si no, de "una coalición de voluntarios".
Netanyahu se llevó de Berlín, última etapa de su gira europea, los planos originales del antiguo campo de exterminio nazi de Auschwitz, junto al apremio de la canciller, Angela Merkel, para el relanzamiento del proceso de paz en Oriente Medio.