EFE - MOSCÚ
Un terrorista suicida a bordo de una furgoneta bomba mató al menos a 20 personas y dejó decenas de heridos al detonar una potente carga explosiva en el recinto del departamento del Interior de Nazrán, la mayor ciudad de Ingushetia, república norcaucásica rusa vecina de Chechenia. El atentado se produjo pasadas las nueve de la mañana hora local, cuando los funcionarios policiales se encontraban formados en el patio del recinto.
El vehículo bomba conducido por el kamikaze derribó el portón de acceso al recinto y, una vez dentro, activó su carga letal. La explosión, que provocó un incendio en el edificio, fue de una potencia equivalente a la de entre 500 y 1.000 kilogramos de trilita.
La violencia de la explosión hizo saltar los cristales de las ventanas de todos los edificios en un radio de 500 metros y destruyó cerca de 30 automóviles. De las 20 personas muertas, seis fueron identificadas como funcionarios de la policía. Una cabeza, presuntamente la del terrorista suicida, fue hallada a 50 metros del epicentro de la explosión.
Los heridos –cerca de 60, entre ellos once niños– fueron trasladados al Hospital Clínico de Ingushetia, cuyos responsables desalojaron a los pacientes menos graves a fin de liberar camas para las víctimas del atentado.
Este es el segundo ataque suicida en menos de dos meses en Ingushetia: el 22 de junio pasado otro terrorista suicida detonó un coche bomba al paso de la comitiva del presidente ingush, Yunus-bek Yevkúrov, quien resultó gravemente herido.
El presidente de EE UU, Barack Obama, condenó "un acto de terrorismo como éste", que "pone de manifiesto la creciente violencia a la que se enfrentan las autoridades y la población civil en esa región", añadió.
Las autoridades de Ingushetia, república vecina a Chechenia, atribuyeron el atentado a la guerrilla islamista.