AGENCIAS - MOSCÚ
El ‘Arctic Sea’, el carguero finlandés de bandera maltesa que desapareció misteriosamente a finales de julio después de cruzar el canal de la Mancha, fue encontrado ayer a 300 millas náuticas de las islas de Cabo Verde por un buque de guerra ruso. Así lo anunció el ministro de Defensa ruso, Anatoli Serdiukov, quien negó la posibilidad de un secuestro.
Los 15 tripulantes del buque, de nacionalidad rusa, fueron posteriormente trasladados al buque de guerra ‘Ladny’, lugar donde fueron interrogados para esclarecer los hechos. Asimismo, Serdiukov añadió que los marineros estaban “sanos y salvos, y no se encontraban bajo control armado”, dijo en alusiones a un posible secuestro del buque de carga. El sábado, unos desconocidos habían pedido un rescate de 1,5 millones de dólares por el barco, según informaciones de la policía de Helsinki.
El ‘Arctic Sea’ transportaba un cargamento de madera con un valor de 1,3 millones de euros desde Finlandia hasta Argelia y tenía prevista su llegada a destino el 4 de agosto.
El 24 de julio, una zodiac cuyos 10 tripulantes portaban la identificación de Polis (policía en sueco) abordaron y retuvieron durante 12 horas el buque cerca de las islas suecas de Gotland y Oland, en el mar Báltico, buscando algo en la bodega. Tras no encontrar nada, abandonaron el barco.
Último contacto
Los marineros, que pensaban que estaban siendo registrados por un control policial, no emitieron queja oficial alguna y continuaron con la ruta planificada hasta el puerto argelino.
Cuatro días después, tuvo lugar el último contacto radiofónico con las autoridades británicas, después de que el ‘Arctic Sea’ atravesase el estrecho de Dover. Ahí comenzó la odisea que terminó ayer en aguas de la ex colonia portuguesa.
Al margen de que nadie se explica cómo el barco desapareció en mitad del Canal de la Mancha, muchos se preguntan qué ganan los secuestradores al apoderarse de un barco con un cargamento tan poco interesante como es la madera.
Estos misteriosos hechos han hecho a la prensa hablar de un posible acto de piratería o de contrabando, o bien incluso de una eventual operación de los servicios secretos de algún país en relación con la enigmática carga del ‘Arctic Sea’.