AGENCIAS - WASHINGTON
Los republicanos creen haber encontrado en la reforma sanitaria propugnada por el presidente Obama el talón de Aquilés del líder demócrata y todo indica que no escatimarán medios para intentar tumbarla. Impulsado por las consignas de "ideólogos" como el tertuliano William Kristol, una de las figuras más conocidas de los "neocons", el partido del elefante se emplea a fondo para abrirle a Obama una vía de agua que conduzca a una victoria republicana en las legislativas de 2010.
El Comité Nacional Republicano invertirá un millón de dólares (unos 700.000 euros) en una campaña para sembrar dudas sobre la reforma. La campaña incluirá anuncios en televisión en los estados de Arkansas, Nevada y Dakota del Norte, y una oleada de mensajes de radio que podrán escucharse en emisoras de 33 estados.
Además de explotar los miedos de los ciudadanos que ya tienen un buen seguro médico –socialización, degradación de los servicios, interminables listas de espera, agravios comparativos–, los republicanos intentan hacer mella en el grupo de 52 representantes demócratas conocidos como "Blue Dogs", los únicos que podrían poner en apuros a la mayoría demócrata en la Cámara. En el Senado, los demócratas tienen 60 escaños, lo que les coloca al abrigo de cualquier intento de "filibusterismo" republicano, ya que esa mayoría cualificada veda a la oposición la táctica de prolongar los debates durante días hasta conseguir la retirada del proyecto.
El ataque a los "Perros Azules" demócratas se basa en que siempre han hecho de la responsabilidad fiscal su principal bandera. Los republicanos los acusan de disponerse a aprobar una reforma sanitaria que costará al erario público un billón de dólares en diez años, cifra que la campaña antirreforma eleva a 1,6 billones. Es la reticencia de los demócratas moderados a aprobar los costes de la reforma lo que está dilatando su paso por el Congreso, donde no se espera conseguir una ley con destino a la firma presidencial al menos hasta septiembre.
En el otro platillo de la balanza, Obama recibió ayer una buena noticia con la luz verde de la comisión de Justicia del Senado a que la juez Sonia Sotomayor se convierta en la primera hispana que forme parte del Tribunal Supremo.