EUROPA PRESS - MADRID
El presidente derrocado de Honduras, Manuel Zelaya, aseguró ayer que comenzará a organizar su vuelta a Honduras a partir del miércoles si las gestiones diplomáticas emprendidas por la comunidad internacional no le devuelven al poder para ese día. Además, indicó que el Gobierno "de facto" se había burlado de la comunidad internacional y de Estados Unidos por su negativa a aceptar la propuesta de reconciliación ofrecida por el presidente de Costa Rica, Oscar Arias, quien actúa como mediador en el conflicto político en el que está sumido el país.
Los representantes de ambas delegaciones dieron por concluidas las negociaciones la noche del domingo ante la falta de acuerdo, pero Arias solicitó un plazo de 72 horas más para tratar de convencer a los dirigentes interinos de la necesidad de que Zelaya regrese al frente de un gobierno de concentración nacional para evitar así "un derramamiento de sangre"
En una rueda de prensa ofrecida en Managua, Zelaya aseguró que comenzará a preparar la insurgencia y su retorno a Honduras "a partir del miércoles" si las gestiones diplomáticas no le devuelven al poder. "No voy a dejar solo al pueblo hondureño. El próximo fin de semana estarán puestos los medios para que yo regrese a Honduras. Tengo la autoridad moral y el respaldo del pueblo para sacar del poder al régimen golpista", agregó.
El mandatario derrocado aseguró que el fracaso de las negociaciones de la mediación del presidente costarricense, que había sido aprobada por la OEA y EE UU, supone "un problema para toda la comunidad internacional" .
Por su parte, España ha propuesto a la UE la adopción de nuevas medidas diplomáticas de presión sobre Honduras con el fin de empujar a las autoridades de facto a que acepten el regreso del depuesto presidente Manuel Zelaya en los términos de la propuesta del presidente costarricense, Oscar Arias, que actúa como mediador. Así lo avanzó ayer el secretario de Estado para Iberoamérica, Juan Pablo de Laiglesia. "Estamos en contacto con la presidencia de la UE para incrementar la presión diplomática con nuevas medidas sobre Honduras en el supuesto de que las gestiones del presidente Arias no tengan resultado", señaló De Laiglesia.
El secretario de Estado confió en que hoy mismo se puedan hacer públicas para que "surtan su efecto" antes del plazo fijado por Arias para conseguir que el autoproclamado Gobierno de Roberto Micheletti acepte antes de este miércoles el primer punto de la propuesta, el regreso del depuesto Manuel Zelaya.
En el mismo sentido, la Comisión Europea anunció ayer que congelará 65,5 millones de euros de ayuda presupuestaria a Honduras después del bloqueo del diálogo para resolver la crisis. "A la vista de las circunstancias, he tomado la difícil decisión de suspender toda la ayuda presupuestaria", anunció la comisaria de Relaciones Exteriores, Benita Ferrero-Waldner.