GLORIA MORENO - L´AQUILA
El presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, abogó ayer por que la Unión Europea ejerza su liderazgo ante la crisis financiera internacional, el cambio climático y la seguridad alimentaria, los tres ejes de la cumbre del G-8 a la que España ha sido invitada por primera vez. Zapatero, que viajó a la ciudad italiana de L´Aquila para asistir a la cumbre invitado por Italia, que ejerce la presidencia de turno del G-8, se reunió con varios mandatarios de los países europeos presentes en el cónclave para analizar los acuerdos adoptados en las primeras sesiones de trabajo, en las que no participó.
En esa cita, según informaron fuentes de la delegación española, defendió la capacidad de interlocución de la UE con todas las partes para movilizar a la comunidad internacional en la lucha contra la crisis, el calentamiento global y el hambre.
Tras recordar que los países europeos tiene posiciones más avanzadas que otras potencias mundiales ante problemas como el cambio climático, avanzó que uno los objetivos de la Presidencia española de la UE, que España asumirá en el primer semestre de 2010, será precisamente reforzar ese liderazgo de la Unión. Fuentes del Gobierno español valoraron la presencia de España en foros internacionales de los que hasta ahora había estado ausente y consideraron que esta cumbre del G-8 es un paso que consolida la participación del país en este tipo de reuniones, tras haber asistido también a las dos últimas cumbres del G-20.
Hoy, Zapatero inaugurará junto al secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, la última sesión de trabajo de la cumbre del G-8, que estará dedicada a la seguridad alimentaria, en la que España es una primer potencia, y que contará con la participación de una treintena de países.