EFE - QUITO/TEGUCIGALPA
Un grupo de presidentes y representantes de los poderes legislativos de Latinoamérica resolvió ayer, tras finalizar una reunión en Quito, que hará las gestiones necesarias para acompañar a Manuel Zelaya, presidente depuesto en Honduras, en la vuelta a su país. Fernando Cordero, presidente de la Comisión Legislativa de Ecuador, señaló que trabajarán "para poder acompañar en el retorno al presidente Zelaya", que prevé volver a Honduras el próximo sábado, una vez que acabe el plazo de 72 horas que la OEA dio a las autoridades en Tegucigalpa para finalizar la crisis.
Los presidentes de los Parlamentos y Senados de Ecuador, Argentina, Bolivia, Chile, México, Cuba, Venezuela, así como del Parlamento Andino y el Parlamento Latinoamericano, participantes en el encuentro de Quito, emitieron una declaración conjunta que muestra la "enérgica condena" de sus países al golpe de Estado.
En la Declaración de Quito, los delegados resolvieron "condenar enérgicamente el golpe de Estado" y exigir al Congreso Nacional hondureño que restablezca el orden constitucional y legal y la restitución "incondicional" de Zelaya en el poder.
En el mismo sentido, el Consejo de Seguridad de la ONU expresó ayer su respaldo a las gestiones que llevan a cabo líderes y organismos regionales, para tratar de resolver de forma pacífica la crisis causada por el reciente golpe militar.
El presidente de turno del máximo órgano de Naciones Unidas, el embajador ugandés Ruhakana Rugunda, dijo que sus 15 miembros fueron informados por representantes del secretariado del organismo mundial sobre la situación en el país centroamericano, y que posteriormente intercambiaron impresiones al respecto.
Por otra parte, seguidores y detractores del depuesto Manuel Zelaya volvieron a marchar ayer en Honduras, mientras el nuevo Gobierno asegura que espera a una delegación de la Organización de Estados Americanos (OEA), lo que no ha sido confirmado.
El nuevo presidente del país, Roberto Micheletti, anunció el miércoles por la noche que esperaba la llegada de una misión de la OEA, pero no dio detalles e incluso reconoció que no tenía "confirmación".
La Fiscalía de Honduras confirmó ayer que pidió a la Interpol que capture a Manuel Zelaya, por cuatro delitos, y no por 18 como se indicó en principio. Las acusaciones son por traición a la patria, abuso de autoridad, usurpación de funciones y delitos contra la forma de Gobierno.