EFE - ROMA
La oposición italiana pide explicaciones por el uso privado que ha hecho el primer ministro de Italia, Silvio Berlusconi, de aviones militares en los que supuestamente llevó a sus fiestas en la isla de Cerdeña a cantantes y a amigos, informa ayer el diario "La Repubblica".
Las críticas de la oposición llegaron después de que el fotógrafo que captó las imágenes de las fiestas de Berlusconi en su residencia de Cerdeña explicara que muchas de las instantáneas fueron tomadas en lugares públicos como el aeropuerto de la isla, mientras los invitados del primer ministro bajaban de un avión de la aeronáutica militar.
El líder de Italia de los Valores (IDV), Antonio di Pietro, explicó que de "confirmarse que bajaron de un avión militar enanos y bailarinas para pasar 48 horas de fiesta, hay una pluralidad de actos ilícitos además de inmoralidad". "A ello –agregó– se suma el uso de un medio de transporte estatal para actividades no institucionales; si todo estos fuera verdad se estaría cometiendo un delito. Pediremos explicaciones al Parlamento".
Por su parte, el PD, a través de Luigi Lusi, recordó cómo en el pasado el hecho de que dos ministros del Gobierno de Romano Prodi llevaran a unos amigos en un avión de Estado al Gran Premio de Monza levantó un importante escándalo y la dimisión de uno de los colaboradores del Ejecutivo. "Imaginemos las consecuencias que, de confirmase la noticia, tendrían ahora", agregó Lusi.
Su mujer, con otro
Por su parte, la líder de Movimiento para Italia, Daniela Santanche, aseguró ayer que Verónica Lario, esposa de Silvio Berlusconi, hace "mucho tiempo que tiene un compañero". Santanche, que apoyará al candidato del Pueblo de la Libertad (PDL), liderado por Berlusconi, en las próximas elecciones provinciales de Milán, hizo estas declaraciones en una entrevista publicada por el diario "Libero".
"Berlusconi no ha destrozado ninguna familia, es Verónica Lario la que hace mucho tiempo que tiene un compañero", dijo la política. Y agregó: "El presidente ha probado de todo para mantener a la familia en pie. Ha renunciado a tener con él a su mujer y ha aceptado que Italia no tuviera primera dama".
Santanche explicó, además, que Berlusconi había hecho un pacto con su todavía esposa para continuar hacia adelante, unidos, pensando en sus hijos y sus nietos. Berlusconi "aceptó aquello que pocos hombres habrían aceptado. ¿Qué le habría costado divorciarse y formar una nueva familia? Un abrir y cerrar de ojos y el tema estaba resuelto", afirmó Santanche.
La líder derechista explicó que su decisión de hablar ahora se debe a que está cansada de abrir cada mañana los periódicos y leer "Berlusconi por aquí y Berlusconi por allá" sin que nadie explique la verdad.