EFE - KABUL
Más de cien de personas, incluidos mujeres y niños, murieron ayer durante un ataque aéreo de las fuerzas de EE UU en la provincia occidental de Farah, al oeste de Afganistán, según anunció un portavoz del Comité Internacional de la Cruz Roja Roja (CICR). El jefe de la policía provincial Abdul Ghafar Watandar agregó que la cifra de fallecidos. Esta cifra convertiría el incidente en el más sangriento durante un único episodio para los civiles afganos, desde que comenzó la campaña para derrocar a los talibanes en el 2001.
La secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, se apresuró ayer a expresar su “profundo pesar” por la muertes de “un número no especificado” de civiles durante un bombardeo de la aviación estadounidense en Afganistán.
En unas declaraciones durante una reunión con el presidente de Afganistán, Hamid Karzai, y el de Pakistán, Asif Zardari, en el Departamento de Estado, en Washington, Clinton aseguró que “cualquier pérdida de vidas inocentes es particularmente dolorosa”. “Lamentamos profundamente esa pérdida”, indicó la secretaria de Estado.
Investigación
Por su parte, Hamid Karzai, ordenó ayer que se investigue elbombardeo que, según el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), ha causado la muerte de “docenas” de civiles. Según señaló en Kabul la diputada por Farah Beliqees Roshan, el bombardeo de la coalición antiterrorista que encabeza EE UU causó ayer al menos 100 muertos entre la población.
Por su parte, el portavoz de la Policía, Abdul Ghafar Watandar, por su parte, aseveró asimismo, apoyándose en el testimonio de lugareños, que unas 100 personas habían muerto, aunque precisó que no podía confirmar la cifra. “Hay una investigación en marcha en el área y, una vez que esté completa, podremos dar la cifra exacta”, añadió.
La agencia afgana AIP, que se remite a informaciones procedentes de Farah, dijo que las víctimas mortales pueden ser hasta 150. Un equipo del CICR enviado ayer a la zona desde la vecina Herat dijo haber visto los cadáveres de “docenas” de civiles, entre ellos mujeres y niños, explicó la portavoz de la organización en Kabul, Jessica Barry.
Barry dijo que no podía ofrecer una cifra exacta de víctimas, pero añadió que al menos un trabajador de la Media Luna Roja afgana resultó muerto junto a los 13 miembros de su familia. El incidente ha complicado las reuniones que las autoridades mantienen en Washington con los representantes de Afganistán y Pakistán para fomentar la cooperación común contra el movimiento talibán, en momentos en que este grupo extremista se encuentra tan sólo a un centenar de kilómetros de Islamabad.
El Gobierno estadounidense consideró que “cualquier pérdida de vidas inocentes es trágica” y ofreció asistencia humanitaria a las comunidades afectadas. El portavoz adjunto del Departamento de Estado, Robert Wood, indicó que Estados Unidos “tendrá en cuenta seriamente los informes sobre el incidente y los investigará a fondo”.
Por otra parte, el presidente de EE UU, Barack Obama, se entrevistó ayer -tanto por separado como en una reunión trilateral- con sus homólogos de Afganistán, Hamid Karzai, y Pakistán, Asif Ali Zardari. El encuentro, el primero del nuevo inquilino de la Casa Blanca con los dos líderes asiáticos, se produce el mismo día en que un bombardeo de la aviación estadounidense en Afganistán causó cien muertos, y a pocos días después de una ofensiva talibán en el corazón de Pakistán que ha disparado todas las alarmas en Washington.
A pesar de que las relaciones entre el Ejecutivo estadounidense y los Gobiernos paquistaní y afgano no han estado durante los últimos meses libres de tensiones, todo parece indicar que ambos líderes recibirán un espaldarazo de Obama, que se propone construir una alianza duradera entre Kabul e Islamabad. De acuerdo con el Departamento de Estado, la suerte de ambos países está íntimamente ligada, pues ambos se enfrentan a la amenaza de un asalto al poder de los talibanes.