EFE
En declaraciones divulgadas hoy por la prensa local, el mandatario mostró su cara más amable en un momento en el que la comunidad internacional parece dispuesta a abrir un nuevo capítulo con el régimen de los ayatolá.
"La nación iraní ama la paz, es civilizada y apoya el diálogo, la justicia y la lógica. El mundo no puede estar dominado ni por el terrorismo ni el militarismo", afirmó.
Tras treinta años de aislamiento, el nuevo presidente de Estados Unidos, Barack Obama, ha tendido la mano a Irán bajo la premisa de que el régimen abra el puño.
Durante las tres últimas décadas, la Casa Blanca ha acusado a Irán de promover y promocionar el terrorismo internacional, y de ser un país agresivo que busca incrementar su capacidad bélica con armas nucleares.