Reuters/EP/EFE Waterloo
El candidato republicano a la Presidencia, John McCain, insistió ayer en que su programa político y mentalidad particular difieren de la filosofía del presidente George W. Bush, con quien afirmó compartir "las bases del programa del Partido Republicano", a pesar de diferir en aspectos puntuales a través de tensiones que le han dejado "cicatrices para demostrarlo".
En una entrevista concedida con el programa "Meet the Press", el senador por Arizona no dio tampoco mayor interés a los últimos datos de las encuestas que le sitúan varios puntos por debajo de su rival demócrata, Barack Obama.
Insistió en que, a pesar del respeto que profesa a Bush, no comparte sus ideas sobre la estrategia en Irak o las acciones que se deben emprender para combatir el cambio climático. "¿Compartimos una filosofía común del partido Por supuesto, pero muchas veces me he enfrentado a mi propio partido, no sólo contra el presidente Bush, y tengo cicatrices para demostrarlo", indicó el aspirante.
Asimismo, afirmó que su compañera de candidatura, Sarah Palin, ha devuelto un tercio del vestuario en el que su partido se gastó 150.000 dólares desde comienzo de septiembre.
Palin "lleva una vida austera", dijo McCain. "Ella y su familia no son acaudalados". "Ella y su familia se han visto envueltos en esto y, algo así como un tercio del dinero se devuelve, el resto se donará a obras de beneficencia", agregó el senador de Arizona.
Por su parte, en una presentación pública en Iowa, Sarah Palin se burló de las críticas a sus compras de vestuario y maquillajes, y dijo que "el país tiene cosas más importantes de qué ocuparse".
La semana pasada los registros de gastos del Comité Nacional Republicano mostraron que, desde que a principios de septiembre la Convención Nacional postuló a Palin como candidata a la vicepresidencia, la gobernadora de Alaska había gastado unos 150.000 dólares en peluquería, maquillajes, calzado, ropas y accesorios.
Por su parte, Tracey Schmitt, portavoz de la campaña de Palin, dijo que algunas de la ropa se devolvió después de la convención nacional y "buena parte de las prendas restantes no se han usado".