"A los jóvenes chinos de hoy aquel incidente parece haber ocurrido hace siglos y les parece algo que no tiene relación con ellos. Prefieren vivir con sensación de seguridad y prosperidad, aunque ésta sea irreal", reconocen los familiares en una carta publicada en su nueva web (tiananmenmother.org), censurada en China.

Con la nueva web, que empezó a funcionar en mayo, Madres de Tiananmen confiaba en llegar a los jóvenes y recuperar el recuerdo de un incidente que continúa siendo un tabú en China, casi dos décadas después.

Pero la web fue bloqueada en el país asiático poco después de iniciar su funcionamiento.

El sitio publica, por primera vez, fotos de estudiantes fallecidos, testimonios de sus familiares y foros de discusión, además de contener una "lápida virtual" con los nombres de muchos de los fallecidos el 4 de junio y un mapa que detalla los lugares de la ciudad donde fueron abatidos por el ejército.

Entre abril y junio de 1989, una época que coincidía con la caída de los regímenes comunistas europeos, miles de estudiantes chinos se concentraron en la plaza de Tiananmen y otras zonas de Pekín, unas protestas que en un principio sólo pedían la rehabilitación de la memoria del líder comunista Hu Yaobang y otros cambios ideológicos.

Con el paso de los días, sin embargo, algunos de los estudiantes radicalizaron sus posturas y comenzaron a pedir el final del régimen comunista: algunos de ellos erigieron la "Diosa de la Democracia", una estatua de cartón que durante varios días fue mostrada, desafiante, justo enfrente del retrato de Mao Zedong.

A principios de junio, pese a que algunos líderes comunistas como Zhao Ziyang -posteriormente destituido cono secretario general del Partido Comunista- mostraron su apoyo al movimiento estudiantil, triunfó la "línea dura" del primer ministro Li Peng y los tanques salieron a la calle para desalojar con violencia la plaza y sus alrededores.

Diecinueve años después, el incidente es un tema casi prohibido en los círculos gubernamentales y los medios de comunicación, con pocas peticiones de mayor transparencia por parte de la sociedad china, y menos en un año como el actual, más centrado en otros temas como los JJOO de Pekín o el terrible terremoto del pasado mes.

La líder de Madres de Tiananmen, Ding Zilin, que perdió a su único hijo en la matanza, es una de las principales luchadoras contra el olvido gubernamental y social, y este año, por ejemplo, se ha referido al dolor por el terremoto de Sichuan para recordar su causa.

Ding señala que tanto en la matanza de 1989 como en el terremoto de mayo se podría haber evitado la muerte de muchos jóvenes: en el desastre natural, muchos edificios, entre ellos muchas escuelas, estaban construidos con materiales muy poco resistentes.

En la web, que ha sido elaborada con la ayuda de estudiantes de fuera de China, aparecen las fotos, con nombres y apellidos, de 56 víctimas de la matanza de Tiananmen, aunque según sus autores sólo se trata de una pequeña parte del total de fallecidos.