La seguridad de los juzgados fue otro de los temas que se abordó en la Junta de Jueces. Los magistrados mostraron su malestar por el hecho de que sólo se habían incorporado a la vigilancia de los edificios cuatro de los ocho policías nacionales comprometidos en el convenio firmado entre la Xunta y el Ministerio de Interior. Pero este problema se solventó en menos de 24 horas: una reunión celebrada ayer entre el juez decano Jaime Bardají y responsables de la Policía Nacional y de la Guardia Civil se cerró con la promesa de que prestarán su servicio en los juzgados los ocho agentes en segunda actividad que inicialmente se habían prometido.
A la reunión acudieron, entre otros cargos policiales, el comisario vigués Guillermo Sánchez. Al término, Bardají señaló que están a la espera de que la Xunta envíe los escaners y las espadas detectoras de metales, así como que se arregle uno de los arcos de seguridad ya instalados.