El teniente de alcalde, Santiago Domínguez, instó a las dos formaciones políticas a que "se calmen y trabajen por nuestra ciudad", ya que mientras se producen estos enfrentamientos "hay temas a los que no se les da la agilidad que necesitan y no salen". También reclamó que "no piensen tanto en las elecciones estatales y piensen más en la ciudad" e insistió en que "no es buena tanta polémica".
Asimismo, consideró que "el PP carece de legitimidad para decir que no se deben usar las instalaciones municipales para hacer electoralismo porque ellos también lo hicieron". Sin embargo, matizó que "lo que tampoco se puede hacer es amenazar con quitar locales porque la oposición también tiene legitimidad para contar con ellos".
Reiteró su malestar por la reunión de Caballero con los aspirantes socialistas al Congreso y al Senado en dependencias municipales "porque un alcalde tiene que serlo para todos los vigueses, no sólo para los del Partido Socialista", y lamentó que el mandatario local "no haya actuado debidamente en este tema", sentenció.
"No sabe separar"
"Caballero no sabe separar y no está siendo el alcalde de todos los vigueses", declaró la portavoz nacionalistas, María Méndez tras recriminar una vez más al regidor local que hubiera realizado en un acto "electoralista y partidista" en las dependencias municipales.
En todo caso, Méndez reveló que, pese a sus críticas públicas, aún no se las habían transmitido personalmente al alcalde. "Lo haremos, seguramente, en la próxima junta de Gobierno", anunció. "El Bloque Nacionalista Galego no va a entrar en este juego", concluyó la concejala.