Miles de vigueses dieron la bienvenida al año 2008 a pie de calle. La Plaza de América se convirtió por noveno año consecutivo en el centro neurálgico de las campanadas de Fin de Año. Los comerciantes de As Travesas repartieron uvas y cotillón de forma gratuita entre los presentes y, después de que el reloj del Instituto Santa Irene diera las 12 de la noche, la fiesta continuó en la plaza con música en directo. Los organizadores estiman que más de 9.000 personas se dieron cita en esta tradicional macro fiesta.
Familias al completo y grupos de amigos pasaron la noche en brindando por el nuevo año y bailando al compás de la música de la orquesta "Romance". A partir de las tres de la madrugada la calle comenzó a quedarse pequeña ante la ingente cantidad de personas que prefirieron pasar la fiesta de Fin de Año a pie de calle. Una vez más, los organizadores manifestaron su satisfacción por una fiesta que este año batió todos los récords.
A última hora de la madrugada le tocó el turno a la gran discoteca móvil "Space Music e os seus gogos", alrededor de cuyo escenario se congregaron cientos de jóvenes disfrutando de las últimas canciones de la fiesta.
La Plaza de América fue una explosión de color tras la última campanada. Como es ya tradicional, la Asociación de Comerciantes y Empresarios de As Travesas realizó una gran tirada de fuegos artificiales que tiñeron de color el cielo vigués. Este año el Concello instaló una gran carpa para cobijarse de la lluvia, aunque al final el tiempo acompañó y ésta no fue necesaria.