A. RUBINOS / VIGO
Proxecto Gato denuncia que el Concello está capturando colonias de gatos de las calles y temen que, posteriormente, "sacrifican a los que cogen porque en la protectora no están". Por este motivo, exigen conocer el paradero de los felinos desaparecidos "para que demuestren que siguen vivos porque no sabemos a dónde se los llevaron" y critican que "si quieren retirar las comunas deberían hacerlo de otra manera y contar con nosotros, que para eso presentamos hace meses un proyecto".
Uno de los integrantes del colectivo es Diego Cordero, que trabaja en una clínica veterinaria. Tiene en su poder una de las jaulas utilizadas para coger a los felinos de la comuna de la calle Heraclio Botana, en la zona de Rosalía de Castro. "Había veinte y ahora sólo quedan cinco y eran gatos que teníamos controlados sanitariamente ya que les mezclábamos medicación en el pienso, y también estaban esterilizados", apunta por lo que "están tirando todo nuestro trabajo voluntario por la borda".
Recuerda que "presentamos ante el Concello un proyecto en el
que se incluía la localización de las comunas y ahora actúan por detrás y sin consultarnos". Reconoce la presencia de gatos en la calle pero matiza que "la solución no es cogerlos y llevárselos a no sabemos donde, sino seguir un plan que nosotros mismos ya hemos elaborado" y recuerda que contribuyen a limpiar la ciudad
porque comen ratones".
Según explica Beatriz Alonso, otra de las integrantes de Proxecto Gato, la propuesta pasa por "recoger, esterilizar y soltar". Sin embargo, señala que "el problema es que hay demasiados y lugares donde no se puede volver a soltar a los animales por lo que apostamos por reubicarlos". Pero para eso, subraya que "necesitamos la colaboración del Concello para delimitar zonas, como el Castro o Castrelos, donde podrían vivir".
Además, proponen un refugio de mayor tamaño en una parcela municipal para poder acogerse a subvenciones europeas. "Tenemos
acogidos a 150 gatos, pero carecemos de recursos económicos y humanos para hacer más y por eso precisamos ayuda", sentencia. En estos momentos, el censo de felinos llega a los 3.600 pero recalca que "podrían ser más". Por ello, urge un plan "que
en ciudades como Valencia o Sitges se hace con la esterilización y control efectivo de las colonias".