ÁNGELES PEREIRA / VIGO
El día que tomó posesión como alcaldesa de Vigo se me pusieron los pelos de punta y se me saltaron las lágrimas". Nunca hubiera pensado que su madre pudiera dirigir el destino de esta ciudad "y de llegar aquí". Tras de 3 años y medio, Valle Quintela Porro, de 28 años, afirma que "lo ha hecho muy bien".
Corina Porro es alcaldesa de lunes a sábado, y madre de tres vigueses de pro los domingos. La más pequeña afirma que "Es una mujer muy familiar. Nos espera siempre a mediodía con la comida hecha. Y cocina muy bien (sonríe)". No obstante, "estos días de campaña está desaparecida. No la localizo ni en el móvil".
Está claro que lo suyo es amor de hija, por lo que no duda en reconocer que la mejor faceta de la candidata del Partido Popular es "su humanidad porque es una persona muy afable y conectada con la gente. Ella es así". "Sinceramente, mi madre nació para el mundo de lo social por su cualificación y su dedicación".
Se sorprende por su capacidad de trabajo. "Está 24 horas conectada a la política y su dedicación es anormal". Asegura que ni ella ni ninguno de sus hermanos han heredado esta fuerza. "Ni de coña. Nosotros la admiramos y es un ejemplo a seguir, pero elegimos una vida mucho más normal. No nos dedicamos a la política y creo que no lo vamos a hacer en la vida. Nos llega con verla a ella".
Este ritmo de vida les ha llevado a darle "un tirón de orejas" "pero hace mucho que no lo hacemos porque no nos hace caso. No hay nada que hacer en ese tema, es muy cabezona".
Pero no todo son flores. Le exaspera su "impaciencia. Todo lo quiere para anteayer y es así tanto en su profesión como en casa".
Los inicios en la política se remontan a hace 13 años "yo tenía 15 y a mí me pareció perfecto porque pensé que si ahora quiere dedicarse a la política dentro de 5 años estará en otra cosa. Yo creía que la política era algo muy inestable". Ahora asegura estar sorprendida "pensaba que a estas alturas iba a estar agotada y hasta las narices, y todo lo contrario".
Pero una cosa fue ser conselleira o directora xeral con la Xunta de Fraga y otra muy distinta ser alcaldesa de Vigo. "Cuando me dijo que se iba a presentar a la Alcaldía dije: ¡Qué mal, adiós, qué horror, lo que me espera!". Valle trata de pasar desapercibida todo lo posible en el barrio de Bouzas, donde vive, pero "cuando eres la hija de la alcaldesa todo el mundo te hace comentarios. Ahora lo llevo bien porque hace tiempo que no me hacen críticas". "Recuerdo al principio, cuando la gente no la conocía. Decían la concejala de Bienestar Social, la rubia... en plan pija tonta, pero enseguida empezó a coger posiciones y se acabaron los comentarios". Reconoce que su madre "es una persona coqueta, le gusta salir arreglada, siempre fue así" y "si exceptuamos algo puntual, mi madre va a comprar a Zara, como yo, y la gente se sorprende".
En su casa no se habla de política. "Mi madre me pregunta cómo percibo a la gente, pero no le digo nada porque si la veo un día a la semana y unas pocas horas, no voy a hablar de su profesión".