ALBERTO BLANCO / VIGO
Indignación pero no sorpresa. Esta es la impresión que manifiesta la clase empresarial, universitaria y cultural de Vigo ante la decisión del Ministerio de Fomento de no dar prioridad a la construcción de la variante de Cerdedo, que conectaría directamente el sur de Galicia con Madrid a través de la alta velocidad ferroviaria.
Coinciden en que la Administración Central, "una vez más", deja de lado los intereses de los vigueses y apuesta por el norte de Galicia. Sin plazos ni presupuesto para la llegada del AVE por el sur de la comunidad, los dirigentes consultados por este periódico creen que hay motivos suficientes para preocuparse. "Ya es hora de que la ciudadanía proteste y levante la voz", proclaman. Dicen que la demanda para Vigo, "motor económico de Galicia", de esa conexión directa del AVE con Madrid no es una reacción localista. "Si Vigo se queda sin ese enlace, la gran perjudicada será Galicia", advierten. Y aunque están convencidos de que la variante por Cerdedo "se hará", no están dispuestos a que el ministerio deje el estudio informativo, y por tanto, la ejecución de su trazado, "para el final".