M. FONTÁN
Sufrió un acoso permanente por parte de un vecino casi sexagenario que se obsesionó con ella y llegó, en uno de los episodios más graves, a agredirla sexualmente. Un asedio sin tregua que duró varios años y que obligó a la víctima, una joven de 35 años, a presentar innumerables denuncias contra él. "La situación derivó en treinta juicios, algunos todavía pendientes", relataba entre lágrimas la mujer. Dos de la vistas contra Fernando S.H., en la actualidad ya en prisión provisional, se celebraron ayer y se resolvieron con un acuerdo de conformidad al aceptar el acusado las penas. Uno de los procesos fue el del ataque sexual, sucedido hace cinco meses: el hombre fue condenado a tres años y nueve meses de cárcel y la juez le impone además la prohibición de entrar en el municipio de Vigo y de acercarse a la víctima y a su hija pequeña a menos de un kilómetro durante un período de diez años. También deberá pagar una multa de 320 euros por las lesiones que causó a la mujer e indemnizarla con 5.000 euros.
Los hechos que se resolvieron con esta condena ocurrían el 13 de septiembre del pasado año. El domicilio del acosador se encuentra a unos 300 metros de la casa de la joven, en la zona de O Gorxal. La víctima estaba en una finca cercana cuando fue sorprendida por su vecino, que se abalanzó sobre ella levantándole la camiseta y arrancándole el sujetador. Cuando iba a quitarle el cinturón del pantalón, los gritos de socorro de la mujer alertaron a varios vecinos y a sus propios padres, que acudieron de inmediato al lugar.
El agresor huyó, pero la Policía Nacional lo detuvo y lo puso a disposición judicial. La juez instructora lo dejó en libertad con cargos. Pero ya en ese momento le prohibió vivir en Vigo mientras durase la investigación, una medida que incumplió a las pocas horas, al acercarse a su domicilio. Por ese motivo, la magistrada decretó entonces su ingreso en prisión provisional. Ahora, al aceptar la pena de casi cuatro años, continuará encarcelado.
El juicio por el delito de agresión sexual estaba fijado para las diez de la mañana en el Juzgado de lo Penal número 2 de Vigo. Y apenas dos horas después, en Penal 1, se enfrentó a una segunda vista. En este caso, los hechos son anteriores, de finales de 2010. El hombre, que quería tener una relación con su vecina y ella lo rechazaba, la acechaba y vigilaba continuamente. Ante esta situación, la mujer lo denunció y el juzgado le impuso a él una orden de alejamiento. Una medida que él incumplió de forma reiterada pasando casi a diario por delante de la casa de ella, a pie o en bicicleta, y deteniéndose para mirar dentro de la vivienda. La Fiscalía cita concretamente dos episodios del 13 y 14 de diciembre de ese año. Por el quebrantamiento de este alejamiento, Fernando S.H. aceptó finalmente el pago de 2.160 euros de multa.