S.P.
El equipo vigués insistió en las dificultades para establecer el primer contacto con el XaTcobeo y, aunque el satélite gallego solo tardó dos horas en dar señales de vida, cuatro equipos cuyos cubesats también fueron liberados al espacio el pasado lunes siguen a la espera de recibir sus señales con claridad. Según la Agencia Espacial Europea (ESA), de los siete ingenios universitarios en órbita, solo el gallego, el húngaro y el polaco han podido confirmar que sus sistemas de a bordo están funcionando "correctamente".
Siete cubesats viajaban en el cohete Vega y el XaTcobeo salió al espacio en primer lugar avalado por los resultados obtenidos en los exigentes controles de la ESA. Un puesto que le garantizaba mejor suerte que a sus compañeros, como explicó el día del lanzamiento Santiago Rodríguez, del Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial (INTA).
Y el satélite vigués no defraudó. Dos horas después de entrar en órbita era captado por estaciones de Florida y Reino Unido y durante su primer vuelo sobre Vigo, a las 16.39 horas, contactó con la estación de control del campus. La ESA reconocía ayer que el comienzo de la misión ha sido "muy prometedor", ya que los primeros datos enviados desde el espacio han confirmado que las baterías están cargadas y que los sistemas de telecomando y telemetría funcionan
El equipo de cinco estudiantes encargado del seguimiento del XaTcobeo aguardará un par de semanas, cuando se supone que su posición será más estable, para iniciar los experimentos previstos: comprobar los efectos de la radiación de los anillos Van Allen sobre sus sistemas y la validez de la radio-software reconfigurable desde tierra.
El tercer reto del proyecto es el mecanismo de despliegue de los paneles solares, el más ligero hasta ahora diseñado para un cubesat, y que comenzó a funcionar media hora después de que el satélite fuese liberado en el espacio. Los cinco estudiantes dispondrán de seis pases diarios –tres de ellos válidos– para poder contactar con el satélite.
En plena actividad se encuentran también en la Facultad de Ingeniería Eléctrica e Informática de Budapest, donde igualmente lograron contactar con su satélite, el MaSat-1 el mismo día del lanzamiento. Un radioaficionado de Florida, informa la ESA, recibió las primeras señales apenas dos horas después de entrar en órbita y el equipo ha podido constatar que sus sistemas se encuentran "en perfecto estado".
Inicio de operaciones
El mismo éxito han experimentado los investigadores polacos, que ya han comenzado sus operaciones con el PW-Sat. Se da la circunstancia de que ambos cubesats son los primeros satélites para sus respectivos países.
También Rumanía se ha estrenado en el espacio con Goliat, pero la señal recibida aún es muy débil. Y en la misma situación se encuentran el e-st@r, de la Universidad de Torino (Italia), y el Robusta, de la de Montpellier (Francia).
Según la ESA, los expertos creen que los tres satélites no habrían alcanzado todavía una orientación estable para poder recargar sus baterías y establecer un enlace con sus estaciones de seguimiento. Una situación que "podría mejorar en cuestión de horas o días".
Otro equipo italiano, el responsable del UniCubeSat-GG, desarrollado en La Sapienza, solo ha recibido una señal codificada y permanece a la espera de que sea más clara y conocer su estado.