A. BLANCO
La fuente cibernética proyectada en el muelle de trasatlánticos por la anterior presidenta de la Autoridad Portuaria, Corina Porro, pasa a la historia. Su compañero de partido y actual mandatario del Puerto, Ignacio López-Chaves, dio ayer carpetazo a la obra, que este mes cumple dos años precintada por la Concejalía de Urbanismo. "En su momento se quiso hacer una inversión que hubiera favorecido la imagen de la ciudad, pero el Concello lo impidió; y teniendo en cuenta la situación actual de austeridad que implica que todas las administraciones tengamos que reorientar las inversiones, nos obliga a renunciar a este proyecto", argumenta.
La fuente, presupuestada en 2,1 millones de euros, se iba a construir en el espacio que ocupaba la antigua nave de cableros. La Autoridad Portuaria la derruyó en febrero de 2010 y, acto seguido, Urbanismo, que había advertido ya que era ilegal, precintó la obra alegando que no se adaptaba al Plan Especial. El Puerto presentó entonces un contencioso contra el Concello por frenarla. El enorme amasijo de vigas y escombros permaneció sobre el muelle de trasatlánticos durante semanas ante el malestar de ciudadanos y las quejas de la comunidad portuaria. A los pocos días el Juzgado de lo Contencioso Administrativo número 1 de Vigo ordenó retirar los escombros, pero mantuvo la obra en suspenso sin que hasta la fecha hubiera dijera si era legal o no.
"Creo que ha sido malo para la ciudad el que no se haya podido construir este proyecto, pero lo cierto es que el entorno amable que se perseguía crear con estas fuentes ahora precisamente no se está consiguiendo, por lo que por razones de austeridad y necesidad debemos reorientar la inversión", asume López-Chaves.
La intención del presidente de la Autoridad Portuaria es la de adecentar este espacio. Para ello, solicitará permiso al Concello para que quite el precinto y le permita acondicionar esta zona. "La situación actual no es la más correcta, ni por imagen, ni tampoco por seguridad. Nuestra intención es hacer una obra lo más sencilla posible para que no se produzca el actual impacto visual negativo y que las personas puedan pasear por este espacio", explica el responsable portuario.
El alcalde, Abel Caballero, valoró ayer positivamente esta propuesta. "Actúa con mucha sensatez y da muestras de diálogo", dijo. En este sentido, y anteponiendo cualquier visto bueno municipal a que la obra se ejecute "dentro de la legalidad", Caballero manifestó su "vocación de acuerdo".
López-Chaves admitió que la renuncia a este proyecto –de los 2,1 millones quedaban por ejecutar 1,9– puede obligar al Puerto a indemnizar a la empresa contratada aunque, precisó, que esto sería "mucho menos costoso" que su ejecución. Respecto a las otras dos obras paradas por el Concello –las naves de O Berbés y Comercio– el presidente del Puerto defendió que "eran muy buena idea para mejorar la imagen de la ciudad" y recordó que están pendientes de resolución judicial.