MARÍA LÓPEZ
Los vigueses derivados al especialista por el médico de cabecera ante las sospechas de que puedan sufrir trastornos del sueño tienen que esperar más de un año para saber si padecen alguna enfermedad. Así se desprende de las últimas listas de espera publicadas por el Sergas (con fecha 31 de diciembre de 2011), en las que el Complejo Hospitalario de Vigo (Chuvi) se eleva como el hospital público de Galicia con una mayor demora en los estudios para diagnosticar patologías relacionadas con el sueño: 490 días de media, lo que se traduce en dieciséis meses, casi seis más que al cierre de 2010. El número de pacientes pendientes de realizar las pruebas se mantiene en 259.
En A Coruña (Chuac), los usuarios aguardan 350 días, y en Santiago (Chus), 91. En lo que respecta a otros centros sanitarios con menos población, y por tanto de menor entidad, la demora es de 27 días en Pontevedra (Chop); en el Hospital da Costa (Burela), 272; en el Xeral-Calde (Lugo), 87; y en el Arquitecto Marcide-Novoa Santos (Ferrol), 224 jornadas.
Conscientes de la elevada demanda que registra la Unidad del Sueño del Chuvi, la gerencia está elaborando protocolos con neumólogos, neurofisiólogos (ambos especialistas se encargan de estos trastornos) y también médicos de familia para unificar criterios en la prioridad de patologías y así "depurar" la lista de espera. Se trata de que una persona con mayor urgencia para un diagnóstico y tratamiento que otra con una dolencia más leve no esperen el mismo tiempo. Para lograrlo, habrá un filtro en Atención Primaria: los doctores de los centros de salud derivarán los pacientes a la Unidad del Sueño según su enfermedad y el riesgo que conlleve para su salud, precisan portavoces del Sergas.
La prueba que genera la lista de espera es la denominada en el argot médico como polisomnografía. El usuario debe pasar toda la noche en el hospital para que los facultativos puedan estudiar y medir sus ciclos y etapas del sueño por medio del registro de ondas cerebrales, la actividad eléctrica de los músculos, los movimientos oculares, la frecuencia respiratoria, la presión arterial, la saturación de oxígeno en la sangre y el ritmo cardiaco. En el Hospital Xeral hay cuatro camas disponibles para realizar esta prueba.
Entre las enfermedades detectadas con mayor frecuencia se sitúa la apnea, que se caracteriza por pausas en la respiración mientras la persona duerme. Las interrupciones pueden durar entre unos pocos segundos y varios minutos, y a menudo ocurre entre 5 y 30 veces por hora, lo que afecta al descanso. El insomnio, la narcolepsia (ataques repentinos e incontrolables de sueño que son genéticos) o la hipersomnia (provocada por dormir mal por la noche) son otras patologías del sueño.
Unificación del servicio
Hace menos de dos meses que el Chuvi unificó en el Xeral la Unidad del Sueño (depende del servicio de Neumología, aunque hay una gran implicación de los neurofisiólogos). Antes funcionaba una en el Meixoeiro y otra en el hospital de la calle Pizarro. Operaban de forma independiente. Con esta integración (tanto física como funcional –trabajadores y equipamiento–), la gerencia del complejo vigués busca mejorar el servicio, y con ello agilizar las listas de espera.
Aparte de los protocolos para priorizar la atención de los pacientes en función de su patología, se tomará otra medida: antes de realizar la polisomnografía, todos los usuarios deberán someterse a una poligrafía respiratoria, una prueba que se hace de forma ambulatoria (sin ingreso) en el hospital y que orientará al especialista para decidir si necesita la otra (la que dura toda una noche). De este modo, se realiza un screening.
Dejando a un lado los estudios del sueño, por los que 163 personas aguardan más de un año (el 63% del total de la lista), en otras pruebas diagnósticas el Chuvi registra mejores cifras que otros hospitales similares. Es el caso de la radiografía convencional. Mientras que en Vigo la espera es inferior a un mes y hay 2.841 pacientes a la cola, en Santiago y A Coruña la demora es de 41 y 48 días respectivamente. El CHUS acumula más de 8.700 personas en la lista, y el Chuac, casi 1.600. El complejo vigués también mejora los registros de otros centros hospitalarios en resonancias magnéticas: 44 jornadas de espera media frente a las 145 de la ciudad herculina o a las 79 de la capital gallega. Ocurre lo mismo con las endoscopias digestivas –48 días–, que ya se han centralizado en el Meixoeiro (salvo las urgentes).