REDACCIÓN/AGENCIAS
La política comercial agresiva de la compañía de bajo coste Ryanair cimentada sobre las ayudas de las administraciones públicas provocó ayer la revuelta de los trabajadores de Spanair en el aeropuerto de Bilbao. El presidente de la aerolínea irlandesa, Michael O´Leary, tuvo que salir escoltado por agentes de la Ertzainza después de protagonizar una rueda de prensa en la que anunció las nuevas conexiones de su empresa con Madrid y Barcelona a partir de mayo. Empleados de Spanair, compañía que ha dejado de operar por suspensión de pagos, abuchearon e increparon al directivo de Ryanair al considerar que esta compañía está utilizando las subvenciones públicas que se conceden con "los impuestos de todos los españoles para reventar el mercado". En Galicia, esta compañía solo opera desde el aeropuerto de Santiago gracias a las ayudas que le concede la Xunta. Además su contrato es plurianual y tiene una cláusula de blindaje por lo que si la Administración autonómica decide romper de forma unilateral el acuerdo debería indemnizar a la aerolínea low cost.
Los trabajadores –que llevan nueve días encerrados en la terminal de Bilbao en demanda de una solución a su situación laboral– protagonizaron una sentada durante la rueda de prensa de O´Leary para protestar por la política comercial de Ryanair, que gracias a los apoyos de gobiernos municipales y autonómicos trabajan en unas condiciones que "impiden a las demás compañías competir", abocándolas a algunas de ellas, como el caso de Spanair, a cesar en su actividad para acaparar más cuota de mercado.
Lejos de sentirse incómodo por las manifestaciones de los empleados, el máximo responsable de la línea de bajo coste se mostró satisfecho y ufano mostrando en una mano una tableta con el logotipo de su empresa y con la otra haciendo la señal de la victoria. Además agradeció "la publicidad" que la protesta estaba aportando a su compañía.
Crecimiento en Lavacolla
Mientras O´Leary era abucheado en la terminal bilbaían, en Madrid el vicepresidente de Ryanair, Michael Cawley calificaba el crecimiento en el aeropuerto de Santiago de Compostela de "brillante" y "éxito". Además, predijo un "mayor crecimiento" en los próximos años. El aeropuerto de Lavacolla es el único que se beneficia de los vuelos de la aerolínea irlandesa gracias a la subvención anual que le concede el Gobierno autonómico. En la actualidad, la compañía establece conexiones con Madrid, Valencia, Alicante, Málaga, Tenerife, Sevilla, Lanzarote, Londres, Frankfurt, Roma y Milán. Esta compañía es el principal pilar sobre el que sostiene el crecimiento de pasajeros de Lavacolla. Mientras, Peinador y Alvedro esperan a que la Xunta haga públicos los vuelos que se comprometió a subvencionar este año.
Además Cawley vaticinó el "fracaso" de Iberia Express, la línea de bajo coste que pondrá en marcha Iberia y que apuesta por Peinador como su base de operaciones en Galicia.