ALBERTO BLANCO
Cerca de 200 personas se han quedado sin la ganga que supone poder aparcar de forma ilimitada en la "zona azul" por solo 95 euros al año. El uso fraudulento que realizaron 195 vigueses con las tarjetas de residente que se conceden para poder estacionar a este precio en las zonas de pago ha llevado al Concello a retirarles este privilegio. Según fuentes municipales, la mayoría de las cédulas anuladas fueron porque el beneficiario se censó o matriculó su vehículo en otro municipio. Esta jugarreta, con la que muchos ciudadanos buscan pagar menos impuestos, les ha salido mal. Sin tarjeta de residente están obligados a abonar los 1,3 euros por cada 120 minutos que pagan el resto de usuarios.
La Concejalía de Tráfico no solo es muy estricta a la hora de conceder estas tarjetas, sino que cada año realiza dos investigaciones en colaboración con la empresa concesionaria (Dornier) para detectar este tipo de fraudes. La primera criba la hizo en junio de 2011, cuando detectó 100 cédulas que estaban siendo utilizadas de forma "ilegal". En la segunda, en diciembre, anuló las 95 restantes.
El Concello mira con lupa cada tarjeta que concede. Para poder ser poseedor de una de estas cédulas que permiten estacionar sin ningún tipo de restricción en la "zona azul" por solo 95 euros al año o 31 al trimestre –mucho menos de lo que puede llegar a costar el alquiler mensual de una plaza de garaje– los aspirantes tienen que cumplir a rajatabla una serie de requisitos. Entre ellos, estar empadronados en la calle o zona de influencia, y que el interesado tenga el vehículo a su nombre y en el seguro del mismo figure como conductor habitual. Los beneficiarios deben tener además sus cuentas saldadas con la administración municipal. Es indispensable para la concesión de esta tarjeta estar al corriente del pago del impuesto de vehículos de tracción mecánica.
El gobierno local multiplicó el control sobre estas tarjetas en el año 2009, cuando Dornier se hizo cargo del servicio de "zona azul" y que desde entonces se denomina Xestión de Estacionamento Regulado (XER). Ese año había expedidas más de 1.300 tarjetas de residentes, de las cuales Tráfico anuló 400.
En 2010 se cancelaron otras 95, quedando validadas en torno a 1.130; y en 2011 se detectaron otras 195 fraudulentas. Según fuentes municipales, a 31 de enero de 2012 hay expedidas 1.054.
Aunque el Concello abrió la mano a principios del año pasado al cambiar la ordenanza y permitir que pudieran optar a esta tarjeta tanto las personas físicas (residentes) que tuvieran un coche de alquiler o de empresa, lo cierto es que esta medida no repercutió en el número de solicitudes que, en lugar de incrementarse, desciende. (De las 1.130 de 2010 se pasó a las 1.054 actuales).
Además de la modalidad de pago anual (95 euros) y trimestral (33) de esta tarjeta, los residentes tiene también la posibilidad de pagar en las máquinas expendedoras a un precio mucho más reducido que el resto de usuarios. Mientras el coste para un no residente es de 1,35 euros por 120 minutos; para el que sí lo es y no solicita la tarjeta, es de solo 0,3 euros.
Durante 2011 se expidieron 33.123 tiques de este tipo. La media de pago por cada uno fue de 0,6 euros, lo que les da derecho a aparcar durante cuatro horas ya que, al contrario que el resto de conductores, los residentes no están sujetos al tiempo de 2 horas que el Concello permite como máximo estacionar en la misma plaza de "zona azul" al resto de conductores.