ALBERTO BLANCO
Alcalde, Partido Popular y empresarios aplauden la decisión de la ministra de Fomento, Ana Pastor, de preservar el proyecto de Thom Mayne para la estación del AVE. "Es una magnífica noticia. Ha dicho en Vigo lo que los vigueses querían oír, y la felicito por ello. Pastor dejó claro que el AVE no es un asunto de partido, sino un proyecto clave para la ciudad, y eso es hacer política con mayúsculas", destaca Caballero. "Estoy encantado con lo que leí [el regidor estuvo este fin de semana en Sevilla en el congreso del PSOE y no pudo asistir al primer acto oficial de la ministra en Vigo] y a su disposición. Quiero que sepa que mi mano está tendida y que contará con mi máxima colaboración para no perder ni un día", asegura.
En la misma dirección apunta el presidente de la Confederación de Empresarios de Pontevedra, José Manuel Fernández Alvariño. "Es una buena noticia porque es un proyecto digno para la ciudad y que, como admitió Pastor, Vigo se merece. Entiendo que hay que mantenerlo aunque haya que realizar ajustes", reconoce. El máximo responsable de la Cámara de Comercio, José García Costas, elogia también que se preserve el diseño. "Vigo necesita una estación noble pero realizable. Preservar la de Mayne con los reajustes que sean necesarios me parece una postura acertada. Sé como piensa la ministra y soy consciente de que hará todo lo posible dentro de la disponibilidad económica", afirma.
El portavoz del PP local, José Manuel Figueroa, valoró positivamente el compromiso de Ana Pastor. Aunque el concejal popular llegó a tachar el proyecto de Mayne de "fantasioso" y votó en el último pleno municipal en contra de la moción que aprobaron PSOE y BNG para instar a Fomento a que lo ejecutara, ayer aclaró su postura. "Dijimos que el proyecto que había era inviable económica y técnicamente, y lo sigue siendo. Lo que se dejó hecho era irrealizable. Nos parece bien que Ana Pastor lo mantenga, pero como ya dijo, tendrá que buscar fórmulas para hacerlo viable. Estamos muy satisfechos de su compromiso, porque lo que se encontró fue solo una maqueta y ahora, con austeridad, la hará realidad", considera.
El portavoz del BNG, Santiago Domínguez, fue crítico, tanto con el compromiso de la titular de Fomento con la estación, como con la garantía de que habrá conexión directa por Cerdedo. "Es lo mismo de siempre. Lo único que he visto son promesas y anuncios de una nueva ministra que no ha concretado ni plazos ni partidas presupuestarias", recrimina. Respecto a la decisión de mantener el diseño del Premio Pritzker, el edil nacionalista asegura que no está en contra, pero defiende que "no es lo primordial". "Mayne me parece un gran arquitecto, pero hay que ver que estamos en crisis y que hay que proyectar algo realizable y que cumpla con las necesidades de la ciudad. Para ello es imprescindible que sea una estación intermodal", reclama.
El secretario de la Federación Vecinal, Xabier Pérez, reconoce que el mantenimiento de este proyecto es una decisión "importante" para Vigo pero, al igual que Domínguez, cree que hay "otros problemas". "Lo importante es que sea una estación funcional y útil, que es lo que realmente preocupa a los ciudadanos", señala.
El presidente de la asociación de hoteles de Vigo y Pontevedra, César Ballesteros, considera "acertado" que se desarrolle la estación diseñada por el arquitecto norteamericano. "Es un proyecto fantástico y representativo para la ciudad que se puede convertir en un icono. Entiendo que haya que realizar ajustes, pero con la cautela suficiente para no desvirtualizarlo", plantea. El gerente de la asociación de comerciantes Centro Príncipe, Enrique Núñez, aprueba también que se continúe con él. "Me gusta y creo que es lo más inteligente, ya que hacer uno nuevo retrasaría aún más la obra", razona.
Intermodalidad
Todos coinciden en reclamar que la estación de autobuses esté integrada en la del AVE. En este sentido, y a tenor del llamamiento de la ministra de Fomento a las administraciones y empresarios vigueses para "construir la estación entre todos", avisan que se debe promover una terminal intermodal. "Ahora es el momento natural y lógico para estudiar su encaje", asume García Costas. "Hay que dejar la confrontación, sentarse a la mesa y adecuar ahora la estación de buses con la de tren", agrega Alvariño.
"Al margen de que el proyecto de Mayne pueda gustar más o menos, lo cierto es que estará cojo hasta que no se contemple como un verdadero centro de conexión del transporte público", resume César Ballesteros.