J. PASTORIZA
La bolsa de vivienda vacía a precio rebajado que acaba de lanzar la Xunta tras un acuerdo con la Federación de Promotores de Galicia (Feproga), la Fegamp y dos entidades financieras incluirá pocos pisos en Vigo. Los empresarios del sector inmobiliario de la ciudad consideran la iniciativa "muy positiva para Galicia", en palabras de Javier Garrido, presidente de Aproin, que además firmó el convenio en calidad de máximo responsable de Feproga. Sin embargo, apunta que en Vigo existen dos factores que harán que "el impacto sea menor que en otros municipios": un bajo stock de vivienda nueva vacía o de un máximo dos años de antigüedad, que cifra en 300, y la repercusión del alto coste del suelo, que impedirá en la mayoría de los casos abaratar el precio del metro cuadrado hasta los parámetros pactados, de 1.773 euros por metro cuadrado.
Las condiciones de la bolsa incluyen también un ahorro importante en trámites al no pagar los compradores gastos de notaría, disfrutar de ventajas al contratar hipotecas, y obtener una bonificación del 40% en el IBI durante cuatro años. Sin embargo, Vigo presenta singularidades que complican la incorporación de viviendas a la bolsa. "Aquí se ha construido muy poco en los últimos cuatro años, con lo que el stockaje es bajo, y a ello se unen las dificultades de adaptación a los módulos por la repercusión del suelo. Las viviendas no son caras en Vigo por voluntad de los promotores, sino porque arrastran gastos. En el entorno, desde Redondela a A Guarda, la bolsa tendrá un impacto más alto. En todo caso la medida es positiva para la ciudad y añade opciones para vender viviendas", analiza Garrido.
Facilitar crédito
El plan, además de ofertar algunos pisos en stock, puede ser el "esqueje" para adoptar medidas que sí pueden adaptarse más a las circunstancias de la ciudad. El principal objetivo de los promotores vigueses es materializar planeamientos y ampliar el parque de vivienda nueva. Consideran que existe demanda y es necesario hacer viables las operaciones urbanísticas, cuyo mayor problema es la fluidez del crédito. Aproin acaba de alcanzar un primer acuerdo con seis entidades financieras (Novagalicia, Caixa Rural, Santander, BBVA, La Caixa y Sabadell), según expone el presidente de la asociación. para facilitar la financiación, y aspiran a atraer a más entidades. "Trabajando con las cajas y bancos buscaremos socios estratégicos para el promotor, constructores solventes, arquitectos... Mantendremos reuniones periódicas con estas entidades para hacer viables las promociones y vamos a trasladar la iniciativa a nivel gallego", comenta el responsable de la patronal del sector.
La otra prioridad es coordinar a todos los agentes que participan en las operaciones urbanísticas de modo que se desarrollen los ámbitos del Plan Xeral. El Concello jugaría aquí un lugar destacado. "Hay que reunir en mesas de trabajo a entidades financieras, técnicos, sector profesional y Ayuntamiento. Solo así podemos salir adelante, ofreciendo seguridad jurídica y en conexión con la Administración", añade el presidente de la asociación de promotores.