A. BLANCO
Como cada cuatro años, Luis Espada Recarey tomó el pulso a la ciudadanía viguesa con un detallado estudio sobre las inquietudes y problemas que padecen los ciudadanos. Tráfico, ruido, transporte público, asistencia sanitaria, vivienda, condiciones laborales... Pocos temas se escapan en su informe titulado "Percepción ciudadana sobre la calidad de vida". Este año, y como novedad, introdujo la problemática sobre las conexiones aeroportuarias. Era la primera vez que pedía a los vigueses que valoraran su ciudad desde el punto de vista de la conectividad aérea. El resultado no fue satisfactorio. El 42,5% de los 2.000 encuestados creen que ha empeorado. Y solo un 18,4% piensan lo contrario.
–Es la primera vez que aborda el tema aeroportuario. ¿Por qué ahora?
–Es cierto que nunca lo había analizado, pero dado la transcendencia social que están teniendo actualmente los aeropuertos, me pareció un buen momento para pulsar la opinión ciudadana.
–Un 42,5% de ciudadanos insatisfechos con las conexiones aeroportuarias parece una cifra muy elevada...
–Sí que es cierto que hay una mala percepción. En todo caso, no tengo referencia de otros años, por lo que creo que sería conveniente, y así lo haré, elaborar un estudio sociológico para profundizar en ello.
–¿No cree que la escasez de conexiones directas puede estar detrás de esta mala calificación?
–Evidentemente. Al margen de las disputas políticas, creo que hay que potenciar Peinador. Se hizo un esfuerzo enorme en su ampliación y hay que sacarle el máximo jugo captando nuevas rutas. Los vigueses tienen un aeropuerto y quieren que se potencie; eso es normal. Vigo nunca ha pedido por pedir, sino con fundamentos, y los tiene de sobra. Éste es un ejemplo de ello. Ha habido un gasto y no puede quedar en nada.
–El ruido es otro de los problemas que más preocupa a los vigueses. ¿Dejará algún día de ser un mal endémico?
–Es cierto que el grado de insatisfacción (74%) es más elevado que la media europea (60%). ¿Por qué no mejora? Hay muchas variables, pero es cierto, y lo tengo en cuenta, que durante el estudio nos encontramos que las personas de más de 60 años y jubilados son muy críticos, no así el resto. Pero al representar el 25% de la muestra, sale esta calificación tan mala.
–En los últimos años hubo medidas como la prohibición del "botellón" o la declaración de Zonas Acústicamente Saturadas (ZAS) encaminadas a combatir este problema. ¿Piensa que no han servido para mitigarlo?
–Creo que han contribuido a mejorar la situación, pero parece que no lo suficiente.
–La Ley Antitabaco provocó un aumento de las terrazas y que se formen grupos de gente fumando en la calle. ¿Piensa que esto ha podido agravar el problema de contaminación acústica?
–Creo que sí. Como Valedor do Cidadán estoy recibiendo quejas por estas concentraciones fuera de los bares. La situación ha cambiado. Con el botellón había un problema concentrado en uno puntos, y ahora es algo disperso.