MARÍA VILLAR
La asociación de promotores de la provincia (Aproin) cumplió ayer su mayoría de edad entregando los premios a las mejores construcciones del año en un momento que consideran "especialmente crítico". El salón de actos del Club Financiero sirvió ayer de punto de encuentro para todo el sector, ante el cual el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, anunció la creación inminente de una bolsa de viviendas a precio tasado "para tratar de dar salida a los 32.000 inmuebles actualmente vacíos en Galicia y, al mismo tiempo, facilitar el acceso de los gallegos a un hogar". Con este objetivo, el responsable autonómico se comprometió a firmar la próxima semana un convenio entre Xunta, Fegamp, entidades bancarias y los promotores que deseen inscribirse. "Así se reducirá el stock de casas desocupadas, bajarán los precios y se solucionará la falta de liquidez de las empresas", señaló el presidente.
Por otro lado, el mandatario autonómico desgranó los principales aspectos del anteproyecto de ley de vivienda, que prevé limitar los porcentajes de vivienda protegida (VPO) únicamente a la demanda."Hay que eliminar el fundamentalismo en este aspecto", indicó. Precisamente, esta iniciativa sintonizó con la petición que un momento antes le trasladaron los promotores en boca de su presidente, Javier Garrido, quien reivindicó en su discurso "sentido común para adaptar la producción de VPO a lo que la sociedad demanda". Además, Feijóo apostó por una ley que permita cambiar la cualificación de viviendas protegidas a libres cuando se devuelvan la totalidad de las ayudas recibidas y por la creación de un registro público de promotores "para ofrecer más transparencia a los compradores". "Se trata, en definitiva, de una nueva ley que inyecte confianza a los inversores y a los compradores", resumió.
"Galicia cuenta con 51 áreas de rehabilitación declaradas en la comunidad, con una inversión inducida de unos 200 millones de euros", cifró Feijóo, que no tuvo reparo al opinar ante el presidente del Colegio de Arquitectos, Martín de Cominges, y decenas de promotores que "antiguamente los edificios se ponían en valor más armónicamente y ahora muchas veces no se hace".
A pesar de que Feijóo recogió en su discurso muchas de las demandas planteadas anteriormente por Javier Garrido, especialmente las relativas al porcentaje de VPO, este planteó la necesidad de que todas las administraciones trabajen de forma coordinada "para salir juntos de la actual situación de crisis". En especial, apeló a que se reduzcan todos los tiempos de tramitación dentro de la máxima legalidad. "Es un elemento muy relevante para negociar con las entidades de crédito", señaló tras criticar que en Patrimonio o Medio Ambiente "sigue habiendo cuellos de botella por opiniones extremas de algún funcionario". Finalmente, dirigiéndose a Juan Díaz Arnau, responsable del área comercial de Novacaixagalicia, pidió al sector financiero que inyecte liquidez para reactivar el sector y que mejore la interlocución. "Nos lo tenéis que poner más fácil y estoy seguro de que así será", dijo.
Entre otros, al acto acudió Alfonso Rueda, consejero de la Presidencia; Agustín Hernández, conselleiro de Medio Ambiente, la responsable de la Xunta en Vigo, María Bravo, el presidente de la Autoridad Portuaria, López-Chaves; los alcaldes populares de Nigrán, Baiona y O Porriño y prácticamente todo el grupo municipal de Vigo. No fue Abel Caballero ni ningún representante del PSOE o del BNG. "El gobierno de Vigo no quiere asistir a reuniones públicas, y menos aún si en estas alguien tiene la ironía de discrepar", recriminó Garrido durante su discurso.