A. MÉNDEZ
El futuro del festival Vigo Transforma es incierto. A cinco meses de su fecha habitual de celebración su continuidad aún no está garantizada debido a la falta de un acuerdo firme con las administraciones. La Xunta y el Puerto colaboraron en las dos primeras ediciones del certamen de música independiente, pero los ajustes económicos y la reestructuración de la Consellería de Cultura han dejado en el aire la continuidad del Gobierno gallego en el proyecto. Los organizadores llevan desde el pasado verano trabajando en el cartel de 2012 y buscando nuevas vías de financiación en el sector privado y a través del Concello, que hasta ahora realizaba una aportación mínima, para intentar mantener las dimensiones del festival y evitar reducirlo a una apuesta underground y con menor repercusión para la ciudad.
La promotora Esmerarte da de plazo hasta febrero para que las instituciones públicas aclaren si participan en el festival o, de lo contrario, advierte que se verá obligada a redimensionarlo y a cambiar de modelo de explotación. "No podemos asegurar la continuidad del Vigo Transforma tal y como fue concebido. Sin apoyo de las administraciones habría que realizar un diseño alternativo, exclusivamente privado, más modesto y prescindiendo de la parte social que lo caracteriza y lo vincula con los ciudadanos", reconoce el director de la firma y codirector del festival, Joaquín Martínez Silva.
Vigo Transforma se presentó en 2010 como un espacio de participación y convivencia entre diversas disciplinas artísticas en el que la música se combina con performance, talleres, proyecciones y desfiles de moda de jóvenes diseñadores. La retirada de la financiación pública supondría para la promotora un cambio "absoluto" de filosofía ciñéndose "a las actividades con retorno garantizado en taquilla y eliminando la vertiente más social y de apoyo a nuevos talentos".
Esmerarte asume que continuar en solitario con la celebración del certamen implicaría además una reducción del número de artistas, de escenario y una revisión del precio de las entradas, que ahora se ofrecían en bonos de cuatro días por 65 euros. Los organizadores del evento junto a la promotora Music2Day reivindican la repercusión económica y publicitaria del festival, estimada en 1,6 millones de euros, para intentar que la Xunta mantenga su respaldo económico y lograr una mayor implicación del gobierno local, que hasta ahora realizaba una aportación mínima.
"Se está valorando la propuesta", aseguran escuetamente desde la Consellería de Educación, que acaba de asumir las competencias de Cultura, mientras que el Concello está en conversaciones con Esmerarte y con el Gobierno gallego sin que hasta ahora se haya llegado a un acuerdo.
El director de la promotora insiste en que Vigo Transforma es un proyecto apolítico que nació de la iniciativa privada. Las estadísticas oficiales apuntan a que en su última edición se crearon 439 puestos de trabajo directos durante el festival y en torno a 100 indirectos en los seis meses de preparación. Cabe destacar además que la práctica totalidad de sus proveedores fueron gallegos y que supuso una importante publicidad para Vigo al contar con más de 80 medios de comunicación internacionales acreditados y 127.000 visitas a su página en internet.
Contrataciones cerradas
A estas alturas en 2010 ya había contratos cerrados y la presentación del programa completo del festival se realizó en marzo. Un año después la situación es de incertidumbre a solo cinco meses de la convocatoria y la tercera edición del Vigo Transforma, de llegar a celebrarse, podría suponer una revisión a fondo de su corta trayectoria.
El año pasado contó con un presupuesto de 980.000 euros en el que los patrocinios de administraciones y empresas suponían un 40% de los fondos. Trajo a Vigo artistas como Moby, Russian Red, Vetusta Morla o The Gift. 20.000 personas disfrutaron de los cuatro días de conciertos y otras 40.000 de las actividades paralelas programadas del 23 de junio al 3 de julio de 2011.
Esta tercera edición se planteaba como la consolidación de un ambicioso proyecto cultural que aspiraba a ser el referente de la música indie en todo el Noroeste peninsular. La incertidumbre que rodea la continuidad del Vigo Transforma no es una excepción y a finales del pasado año la Xunta confirmaba la supresión del Sónar-Galicia, nacido también en 2010 con patrocinio del Xacobeo.