A. MÉNDEZ
La precariedad del mercado laboral y el aumento del paro han forzado a muchos de los nuevos emprendedores a iniciar su proyecto en solitario. A este abultado grupo se suman las inquietudes personales de vigueses que aún aspiran a trabajar en lo que les gusta y ambos factores explican la creación de 3.636 pequeñas empresas el pasado año en la ciudad. Esta cifra arroja una media de diez nuevos negocios abiertos cada día en 2011, un dato muy positivo después de dos ejercicios marcados por el cierre de empresas y los expedientes de regulación de empleo.
Los recortes en las administraciones y la caída de los contratos fijos explican situaciones como la de Iria Vázquez, química y exopositora que junto con su hermana Natalia acaba de abrir una original tienda de dulces, o la de Yoeli De la Presa, que dio el salto al autoempleo tras diez años de dependienta. FARO ha repasado con sus propietarias los orígenes de seis negocios abiertos en plena crisis, entre enero de 2011 y enero de este año. No es casualidad ni algo premeditado que todas sean mujeres. Responde a una realidad que apuntan desde la Federación de Comercio de Vigo (Fecovi) y la Asociación de Jóvenes Empresarios (AJE), donde el 65% de los nuevos socios son mujeres. Ellas encabezan la creación de nuevas empresas por su alta cualificación y también porque sufren un mayor índice de desempleo –22,10%– que les obliga a buscar alternativas laborales.
Los hombres predominan entre los nuevos emprendedores de zonas como el Casco Vello, con un fuerte peso de la hostelería, mientras que las mujeres protagonizan las aperturas de pequeños comercios. Las asociaciones del sector aseguran que optan por tiendas con una oferta diferenciada y que huye de la producción en serie conocedoras de las dificultades para competir con grandes multinacionales.
Un valor recurrente en estos negocios más recientes es su cuidado exquisito por la estética, llegando al punto de encontrar un jardín de césped artificial en el techo de Le Marché de Rachel. Los nuevos emprendedores aterrizan en el mercado en una época complicada y deben combinar su talento y ganas de innovar con las limitaciones de financiación. Eso hace que la presidenta de Fecovi reconozca el aumento de "tiendas pequeñas que requieren poca reforma y una inversión mínima" y que muchos de estos empresarios cuenten con la colaboración de familiares y amigos para los gastos iniciales, la decoración o para mantener la web y su perfil en redes sociales, una constante en el sector.