SANDRA PENELAS
Su inquietud era la tecnología y pasaba de largo las páginas sepia de los periódicos, pero su proyecto fin de carrera le inspiró una idea empresarial y, a los dos meses de licenciarse, en septiembre de 2010 nacía BETA, una firma pionera que diseña prótesis a medida para los pacientes de las clínicas veterinarias. Por si el reto no fuese suficiente, esta joven pontevedresa de 27 años aceptó la oferta laboral que le llegó poco después desde el departamento de innovación del CTAG –"Era una buena oportunidad y decidí aprovecharla"– y desde entonces compatibiliza ambas actividades. Su esfuerzo recibía recientemente el II Premio Joven Emprendedor de la Universidad y Bancaja.
–¿Influyó la falta de oportunidades laborales en su decisión?
–Mi proyecto fin de carrera sobre biomecánica me encantó. No quería dejarlo y, tras acabar los estudios en el verano de 2010, hice un curso de creación de empresas en BIC Galicia y, aconsejada por la Oficina de Orientación ó Emprego de la Universidad, solicité la consideración de Empresa de Base Tecnológica. También estuve en el vivero de la Cámara de Comercio, donde me ayudaron mucho. Solo tienes que llevar tu DNI y prácticamente te lo gestionan todo.
–Recién licenciada decide crear su propia empresa en plena crisis, ¿qué le dijeron sus familiares y amigos?, ¿sintió vértigo?
–¡Uy! De todo. Pero mi familia me apoyó mucho. La gente se sorprendió, pero la idea fue bien recibida. Lo que más me ha costado es la tarea comercial, porque son productos muy nuevos que cambian la forma de trabajar de los veterinarios. Pero no me he encontrado obstáculos por ser joven, tenemos muchísimas vías de información y estamos bien capacitados aunque, al principio, la situación te impone porque entras de lleno en un mundo laboral que desconoces.
–¿Echa en falta más formación de este tipo, incluso como asignaturas, en la Universidad?
–Sí, deberían asesorarnos más en temas laborales y de fiscalidad. Y a la hora de crear una empresa también serían necesarios incentivos económicos, porque apoyar a los emprendedores es una forma de crear empleo para la gente joven. Los impuestos tendrían que ser proporcionales: pagar 200 euros al mes a la Seguridad Social cuando estás empezando es mucho. Y habría que reducir el papeleo porque pierdes en ello una gran cantidad de tiempo que resulta poco efectivo para el desarrollo de tu negocio.
–¿Por qué cree que la mayoría de los universitarios prefieren preparar oposiciones o trabajar en una empresa antes que apostar por la suya?, ¿comodidad o falta de incentivos?
–Supongo que por la estabilidad, aunque en el sector privado tampoco la tienes asegurada. Y otros prefieren tener experiencia antes de montar algo. Crear tu empresa realmente da mucho trabajo y nadie te garantiza que vaya a ir bien. En un momento de crisis como éste es una buena fórmula para combatirla y conozco a compañeros que llevan trabajando varios años y que ahora ven que no es una mala opción.
–En España falta cultura del fracaso y esto también lastra el emprendimiento.
–Todos los grandes empezaron poco a poco y el fracaso está ahí, pero maduras muchísimo tanto personal como profesionalmente. Merece la pena solo por todo lo que aprendes y además lo del fracaso es relativo. Todo depende de cómo lo quieras ver.
–Otro hándicap es la falta de inversores de riesgo, ¿cómo consiguió usted la financiación?
–Sí, aunque cada vez se están empezando a ver más agentes de capital riesgo. La ventaja de mi negocio es que no supone mucha inversión y yo la aporté toda gracias a mis propios ahorros. Además ahora también tengo mi trabajo en el CTAG.
–¿Qué ha supuesto el premio para usted?
–Económicamente es una gran ayuda [El galardón está dotado con 3.000 euros] La actividad emprendedora se desarrolla con picos de ilusión y de desánimo y el premio fue una gran noticia.
–¿Qué le parece la nueva incubadora del campus?
–Está muy bien. Yo tengo la experiencia del vivero de la Cámara y te permite hacer contactos con otra gente que está empezando.
–¿Cuáles son sus planes de futuro?
–El primer año siempre es de toma de contacto y para madurar tu idea. Por ahora, la empresa abarca Galicia, pero mis planes son seguir dándome a conocer y crecer nacional e internacionalmente.