A. MÉNDEZ
"Vigo representa un tercio de los ingresos de la Diputación de Pontevedra y a cambio no recibe nada. Carece de inversión provincial y a partir de ahora la ciudad tampoco supondrá gasto corriente alguno para la institución", denunció ayer el alcalde tras conocer que el organismo ha decidido abandonar el MARCO, la Fundación Provigo y la Axencia Intermunicipal da Enerxía. Su presencia en estos tres patronatos suponía un compromiso anual de 201.000 euros que ahora dejará de desembolsar aludiendo a un necesario "reajuste de gastos". A Abel Caballero esta explicación le parece una mera "excusa" y en las próximas semanas informará a la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP), de la que es vicepresidente primero, "de la estafa que está cometiendo la Diputación de Pontevedra con los vigueses al recaudar aquí impuestos y luego reducir a cero su aportación económica a la primera ciudad de la provincia y de la comunidad".
El regidor vigués asegura que "sería entendible" que las administraciones y en este caso la provincial recortase las partidas que destina a entidades de Vigo, pero en ningún caso "la total desaparición de la ciudad en sus presupuestos a excepción de las ayudas repartidas por la institución a sus amigos". En opinión del socialista su salida de los tres patronatos vigueses es una "medida antiviguista y no de ahorro", pues contrapone la decisión de no abonar los 150.000 euros comprometidos hasta ahora al museo de la calle Príncipe con "los cuatro millones abonados el pasado ejercicio al Museo Provincial de Pontevedra. Si de verdad hay crisis y son necesarios ajustes deben ser equitativos y no afectar solo a las entidades de Vigo".
Caballero está dispuesto a que el problema trascienda la esfera provincial y asegura que se encargará "personalmente de que tanto Núñez Feijóo como Mariano Rajoy conozcan la nula gestión de la Diputación de Pontevedra y su trato discriminatorio a Vigo". "Su aportación a esta ciudad es cero, ha desaparecido del municipio y lo mejor que puede hacer es cerrar su sede y marcharse para ahorrar gastos".
Además de denunciar ante la Xunta y el Gobierno central los "nulos recursos" recibidos por Vigo del ente que preside Rafael Louzán, el alcalde vigués quiere abordar la situación en la próxima reunión de la FEMP convencido de que "no hay ningún otro caso en España en el que una institución provincial no ayude nada a los territorios que más dinero le reportan". "Es el mayor escándalo conocido y la demostración evidente de que las diputaciones son entes obsoletos que malgastan dinero y deben desaparecer", argumento defendido por Caballero durante la campaña de las municipales y posteriormente por el candidato del PSOE a las elecciones generales.
El alcalde vigués quiere reavivar de nuevo el debate "a nivel nacional" poniendo el caso de Vigo como "ejemplo para el resto de alcaldes del país". Su malestar se debe a que la Diputación recauda en Vigo, según cálculos del gobierno local, un millón de euros por el recargo provincial del IAE y a esto se añade que la cuota que recibe del Fondo de Cooperación Local la estima el Estado en función de su población y Vigo aporta casi un tercio del total, lo que en opinión de Caballero debería traducirse "en una inversión de sesenta millones de euros en lugar de los cero que recibe". Esta situación es la que expondrá en la FEMP a principios de año para insistir en la necesidad de revisar el papel de las diputaciones.