S. PENELAS
La Diputación abandonará el patronato del Museo de Arte Contemporáneo (MARCO), la Fundación Provigo y la Axencia da Enerxía ante los "reajustes" presupuestarios con los que pretende hacer frente a la situación económica. La decisión afecta también a las demás fundaciones de la provincia de cuyos estatutos forma parte. El Partido Popular propuso ayer la salida de estas entidades en el último pleno del año de la institución a través una moción. Ésta fue aprobada con sus votos, mientras que el PSOE y el BNG se pronunciaron en contra. La Diputación acaba de saldar la deuda de 450.000 euros con el MARCO, pero aún debe la suma de 171.000 a Provigo y la Axencia da Enerxía.
El presidente de la institución, Rafael Louzán, asegura que "se seguirá apoyando" el centro de la calle Príncipe pero desde una nueva estrategia de "alianza conjunta" con el Museo de Pontevedra, de titularidad provincial, y el del Mar (Alcabre), de competencia autonómica.
"Ya no seremos un socio del MARCO, pero estaremos ahí siempre y cuando la directiva y los representantes del Concello apoyen esta idea de colaboración en la que no debe haber ningún tipo de disputas políticas. Es el momento de optimizar recursos y de que los tres museos más importantes de la provincia ofrezcan un producto conjunto a los pontevedreses y a los visitantes", explicó Louzán.
La Diputación trasladará esta "invitación conjunta" al patronato, ya que la nueva directora del Museo del Mar de Galicia y anteriormente funcionaria del departamento de Cultura del ente provincial, Marta Lucio, ya tiene en su mesa un borrador de colaboración con el recinto pontevedrés. "No quiero hablar de liderazgos pero, en todo caso, el Museo de Pontevedra es el de mayor envergadura, tradición y difusión fuera de la provincia", apuntó Louzán.
"Hemos tomado esta decisión ya no solo desde el punto de vista económico, sino cultural. Desde 2002 hemos invertido 1,5 millones de euros en el MARCO y seguiremos dando apoyo, pero de otra manera. Se trata de sumar sinergias en este ámbito. Y confío en que la Xunta también llevará a cabo este mismo planteamiento", avanzó.
La Diputación se compromete a abonar los 171.000 euros que adeuda a Provigo y la Axencia da Enerxía, aunque Louzán puntualizaba ayer que esta liquidación estará condicionada al envío de los pertinentes "justificantes" sobre la labor desarrollada. "Y ya sabemos que en los últimos tiempos no ha habido demasiado trabajo en Provigo", advirtió el máximo responsable de la institución. En todo caso, Louzán subraya que la salida de las fundaciones, que no llegan a diez en toda la provincia, "no es una contestación política, sino racional".
"Nueva etapa"
El vicepresidente provincial y portavoz del PP vigués, José Manuel Figueroa, también se refirió ayer a las "circunstancias económicas" como causa última de esta decisión. "Tenemos que abrir una nueva etapa, pero nos sentaremos con las fundaciones para buscar la mejor manera de seguir colaborando y buscar sinergias y apoyo", explicó.
El organismo prorrogará sus presupuestos en 2012 a la espera de conocer las aportaciones del Gobierno central, pero Louzán ya ha admitido que "probablemente" habrá una reducción de las inversiones.
Sin embargo, Figueroa no quiso adelantar si, además del abandono del MARCO, se producirán otros "reajustes" en Vigo. "No estamos hablando de una ciudad, sino del conjunto de la provincia. Debemos 45 millones al Estado en liquidaciones y ahora toca esta nueva fase, pero nuestro compromiso con Vigo y el apoyo a todos los sectores lo seguimos manteniendo", destacó.
El vicepresidente ya dejó entrever una desvinculación del patronato del MARCO en la última reunión mantenida el 15 de diciembre y lo volvió a insinuar en posteriores declaraciones. Tras la entrega de los 450.000 euros, Figueroa destacó su "excelente trabajo" pero no avanzó qué pasaría en 2012. La incógnita quedó resuelta ayer y el recinto museístico vigués, que ya se ha visto obligado a tomar medidas de contención para el próximo año como el cierre al mediodía, deberá enfrentarse a una considerable merma de ingresos.