MARÍA VILLAR
El corazón de la mejor pintura gallega de los siglos XIX y XX vuelve a estar en el Casco Vello. Tras cuatro meses cerrada por reformas, la Pinacoteca Municipal –ubicada en el reformado Pazo Arias Taboada de la calle Abeleira Menéndez– reabre ya de forma definitiva. El nuevo museo, que ya había sido inaugurado el 25 de marzo por el entonces teniente de Alcalde, el nacionalista Santiago Domínguez, vivió ayer una ceremonia similar, esta vez sin representantes del BNG pero con la presencia del regidor, Abel Caballero, y varios de sus concejales, quienes realizaron una visita guiada por el propio comisario de la exposición, Carlos Bernárdez.
"La pinacoteca recoge obras maestras de la cultura gallega y permanecerá abierta para siempre", prometió Caballero tras concretar que debió permanecer cerrada durante cuatro meses "para resolver pequeñas cuestiones que convenía afinar". El socialista dejó claro que el centro fue inaugurado por Santiago Domínguez y él mismo la pasada primavera, cuando eran socios de gobierno y este era uno de los proyectos estrella del BNG. Según sus palabras, el nuevo museo supone "enriquecer el paisaje cultural y museístico de la ciudad" y, al mismo tiempo, contribuye a "recuperar el Casco Vello". "La pintura gallega de los siglos XIX y XX adquirió rango comparable con las mejores de Europa y esta pinacoteca la relanza", consideró el alcalde.
Las 166 piezas de 86 autores gallegos diferentes estaban expuestas en su mayoría en el Museo Quiñones de León, salvo contadas excepciones de cesiones o préstamos. Así, entre las pocas novedades que no pertenecen al Pazo de Castrelos se encuentra una obra de Lodeiro propiedad de la familia.
Las pinturas de autores gallegos de los siglos XIX y XX –como Maside, Laxeiro, Eiroa, Colmeiro, Torres o Lugrís– se distribuyen en diez secciones articuladas temáticamente a lo largo de cuatro plantas –el sótano se destina a lavabos y la planta superior a mirador–. También se exponen contadas esculturas (Leiro, Xosé Eiroa...). Toda la colección está tasada en 35 millones de euros.
La presentación de las obras sigue un hilo argumental, desde los temas ligados a la construcción de la identidad nacional (costumbrismo, primitivismo, temática social, mater gallaeciae) hasta los que hacen énfasis en los géneros artísticos (paisaje, naturaleza muerta y retrato), pasando por temas de ambientes (escenarios) o de procesos formativos de los pintores (Europa). La propuesta finaliza en la planta cuarta con los autores de los años 80 que relanzaron el arte gallego, como el escultor Leiro o el pintor Lodeiro.
Durante sus cuatro únicos meses de actividad –los anteriores a la reforma– el museo levantó mucha expectación y atrajo a cinco mil personas solo entre finales de marzo, abril y mayo. Ahora permanece abierta al público de martes a domingo de 11.00 a 13.30 horas y de 20.00 a 17.30 horas. Si no vuelve a surgir algún imprevisto, solo cerrará los lunes, el 1 de enero y el 25 de diciembre.