A. MÉNDEZ
Esquerda Unida afronta una etapa decisiva en Vigo después de triplicar su porcentaje de votos en las elecciones generales y quedarse a las puertas de obtener un edil en la Corporación el pasado mayo. Su coordinador local, Rubén Pérez, cree que este ascenso que el domingo dejó a la formación a apenas seis mil votos del BNG no es momentáneo y que entrarán en las instituciones en los próximos comicios. Reivindica a EU como la única fuerza de izquierdas en la ciudad y advierte su lejanía ideológica con el PSOE.
–¿Cómo valora los resultados del pasado domingo en Vigo?
–Han sido históricos. Solo en 1993 tuvimos un porcentaje de voto mayor coaligados con Unidade Galega. Estos casi 12.000 sufragios suponen nuestra consolidación en Vigo y los 11 diputados logrados en el Congreso harán más visible el trabajo de IU en todo el país y remarán a favor.
–¿Dónde se fraguó el ascenso?
–Recuperamos apoyo en barrios jóvenes y obreros como Navia, Teis, Cabral, Lavadores y Coia, áreas donde el Partido Comunista obtenía sus mejores datos. EU es una fuerza por y para los trabajadores, ha entrado en una tendencia ascendente y no es momentáneo, todo indica que podríamos tener representación parlamentaria en los comicios autonómicos.
–¿Por qué logra EU más apoyo ahora que en las municipales de hace solo cinco meses?
–En las elecciones locales nos afectó negativamente el voto en blanco y el tope del 5% de sufragios necesarios para entrar en la Corporación desmovilizó a mucha gente que simpatizaba con EU pero optó por un voto útil. La próxima vez entraremos en muchos más ayuntamientos porque este año nos quedamos al borde de obtener representante en la mayoría y ya se nos considera una opción válida.
–EU se benefició del 15-M y de los colectivos que se movilizaron por una educación y una sanidad públicas. ¿No corren el riesgo de que el éxito sea coyuntural?
–Los movimientos sociales premiaron nuestra coherencia política en la defensa de los servicios públicos. Hay partidos que aseguraban defenderlos e hicieron lo contrario y la gente ha reaccionado. El 15-M maduró desde las municipales apostando por el voto activo en lugar del voto en blanco y también nos benefició el domingo el incremento de nuevos votantes jóvenes con respecto a las últimas generales.
–Pero solo con el apoyo de los jóvenes una formación no puede aspirar a consolidarse,...
–No nos contentaremos con dos ediles que sean el pepito grillo de la Corporación, trabajaremos para definir un proyecto de gobierno y para ello primero tenemos que sumar a la izquierda desencantada de esta ciudad que se mantiene en la abstención desde hace años; a organizaciones sindicales y sociales y debemos romper clichés. Aún hay recelo a votar a EU porque nos siguen viendo como comunistas.
–¿Le molesta esa opinión?
–Somos un proyecto político mucho más amplio y diverso. Más de la mitad de los afiliados de EU no son militantes del PC. En otras comunidades lo tienen claro, pero en Galicia el nacionalismo ha ocupado ese espacio de la izquierda y nosotros debemos trabajar para reconquistarlo.
–¿Cómo es posible que EU gane votos cuando el PP vence a nivel nacional, gallego y local?
–El voto se está polarizando en España igual que pasó en Portugal, donde la derecha ganó las últimas elecciones mientras subía el partido comunista. El bipartidismo en el que el capitalismo se siente más cómodo se está agrietando. Se están radicalizando las posturas pero no en sentido negativo, sino como advertencia a quienes se proclamaban de izquierdas y luego hicieron lo contrario. No queremos destruir al PSOE como se nos acusa, pero nosotros somos de izquierdas y el PSOE navega entre dos aguas. Recibimos a muchos votantes descontentos con ellos pero también desencantados con todos los partidos tradicionales que hasta ahora representaban el voto útil.
–Esta semana Caballero apuntó que revalidaría la Alcaldía si se repiten hoy las municipales contando con apoyo del BNG y EU. ¿Le apoyaría para gobernar?
–El alcalde extrapoló los datos del 20-N a unas municipales de forma torticera cuando no hemos cruzado una palabra jamás. Sería muy difícil llegar a un acuerdo de gobierno con él por su forma personal de entender el socialismo. Va contra los valores de la izquierda en acceso a información, mantenimiento de servicios públicos, modelo de contratación,… Es cierto que vistos los recortes que aplica la derecha lo que nos pide el cuerpo a las formaciones de izquierdas es hacer lo posible para que no gobierne el PP, pero a veces tus militantes te hacen ver que entre PP y PSOE no hay tantas diferencias, sobre todo en economía, y que lo mejor es abstenerse entre uno y otro como en Extremadura.