ANA RUBINOS
La crisis inmobiliaria afecta a todo Vigo casi por igual y ha provocado un bajón en los precios cercano al 23%. El descenso el valor de los pisos oscila, tanto por zonas como por características de las viviendas, entre un 10 y un 35 por ciento, siendo la zona más céntrica, y por tanto la más cara, la que mejor resiste la caída con abaratamientos que llegan, como máximo, al 25%. Sin embargo, los profesionales del sector señalan que más que establecer diferenciación por barrios, se debe apuntar a las particularidades de los pisos.
De esta manera, la vivienda de lujo, pese a experimentar un decrecimiento de valor, sigue teniendo salida ya que son las personas con muy alto poder adquisitivo las que, habitualmente, menos notan la crisis económica. De esta manera, la Praza de Compostela sigue siendo la zona más cara de Vigo, pese a que la reducción de los precios también le ha afectado entre un 10 y un 25%, según las características de los inmuebles. Así, los responsables de varias inmobiliarias de Vigo señalan que un piso que costaba unos 400.000 euros en 2007 se puede encontrar en estos momentos por entre 320.000 y 350.000 euros, según sus características.
En el lado contrario están los estudios y las viviendas unifamiliares, que son los tipos de hogares que más sufren las consecuencias de las rebajas de precios, llegando a alcanzar un 35% de diferencia. Así, por una casa ubicada en las afueras de la ciudad y que en 2007 costaba 400.000 euros, ahora se puede llegar a pagar menos de 300.000 euros, una diferencia de precio que también afecta a los hogares de menor tamaño.
Falta de servicios
Otra de las particularidades que provoca una mayor mengua en el valor de la vivienda es la falta de servicios del propio inmueble, y no tanto el entorno. "No tener plaza de garaje o ascensor son dos características que limitan y perjudican el precio del inmueble", advierten los responsables de las inmobiliarias consultadas.
Por otro lado, reconocen que los pisos "quizás nunca debieron llegar a costar tanto dinero". Ahora deben ajustar su valor y precisamente son los responsables de explicar a los propietarios que quieren vender el precio al que pueden sacar su vivienda al mercado. "Hay que buscar parámetros más reales y tener en cuenta que lo que antes valía 300.000 euros ahora puede llegar a costar 210.000", razonan.
Sin embargo, el descenso del precio en un piso tipo de calidades similares, con tres habitaciones, dos baños, cocina, salón, garaje y trastero o bodega es similar en casi todos los barrios de la ciudad olívica. "Más que diferenciar por barrios, tenemos que establecer comparaciones por características de las viviendas", apuntan desde las inmobiliarias. "Vigo es una ciudad muy complicada y la construcción es un sector también muy complejo. Si unimos ambos factores, el resultado es evidentemente complicado", aseveran. En este sentido, apuntan a que pisos idénticos en un mismo edificio pueden llegar a tener precios diferentes según, por ejemplo, su orientación. "No es lo mismo que las ventanas den a una calle trasera que tener vistas al mar", argumentan, "y tampoco es lo mismo una vivienda en una de las calles que rodea la Praza da Miñoca que en la propia plaza".
Nivelación en los costes
Lo que sí ha supuesto la crisis es una "cierta nivelación" en los precios. "Ramón Nieto empezó siendo una zona más barata pero como se convirtió en una de las pocas zonas de Vigo con vivienda nueva, los precios empezaron a subir y se colocaron casi al nivel de barrios como Traviesas o Calvario", explican. Por este motivo, ahora sufren también bajadas importantes, pero que no llegan a superar el 30% en términos generales, al igual que residencias de similares características en otros barrios más céntricos, como Traviesas, Castelao, Teis, Calvario o Bouzas.
La crisis se ha traducido no solo en un bajón de los costes, sino también en un decrecimiento en el número de compraventas y de las tasaciones. Si en 2007 un total de 3.182 inmuebles cambió de propietario, la cantidad bajó a las 606 en el primer semestre de 2011. En caso de que la tendencia continúa, el año podría cerrarse con apenas 1.200 viviendas vendidas. Una tendencia que tanto los promotores como los gestores saben que va a continuar, por lo menos, durante un año más, tal y como señaló el presidente de Aproin, Javier Garrido, en un foro organizado recientemente sobre la situación de la vivienda en España y, en concreto, en Galicia y la provincia de Pontevedra.