REDACCIÓN
Dos afiliados de la agrupación socialista de Vigo y miembros del comité provincial del partido salieron ayer en defensa de Carlos Príncipe, en el proceso de apertura de expediente sancionador iniciado contra él y otro militante más por decisión de la ejecutiva local del PSOE. El acuerdo se produjo como consecuencia, según el aparato del partido, de las declaraciones realizadas por el exalcalde en contra de la política oficial de los socialistas vigueses en asuntos claves para la ciudad.
Se trata de María Herminda Riveiro y Emilio Casanova, que hicieron público un comunicado, firmado por ambos, en el que mostraron su "sorpresa" por la decisión de la ejecutiva y abogaron por la libertad de expresión en el seno del partido: "Hemos enriquecido los textos legales en base a la libertades y al debate sin ninguna cortapisa en el seno de la organización y no creemos en la caza de brujas; aquellos que quieran volver a la época de la persecución se equivocan".
Fuentes próximas a la ejecutiva socialista local indicaron que el manifiesto firmado por estos dos militantes "está inspirado en otros que no firman, incluso alguno de los sancionados", aunque evitaron dar nombres.
Mientras la notificación de la apertura del expediente sancionador, con la catalogación de "falta muy grave" todavía no llegó a poder de los afectados.
El otro militante para el que se propone sanción junto con Príncipe, Antonio Chaves, evitó también pronunciarse sobre el acuerdo de la ejecutiva: "Es un asunto muy serio y mientras no tenga la documentación en la mano y sepa de lo que se me acusa, no voy a hablar; es demasiado grave".