A. MÉNDEZ
La convocatoria fallida del lunes para constituir el nuevo gobierno de la Mancomunidad de Vigo abrió una brecha entre los regidores del PP y el Concello vigués. Los alcaldes populares rechazan la existencia de un pacto previo entre ellos para plantar la reunión y alegan que "estrictos problemas de agenda" les impidieron asistir a la una y media de la tarde a Praza do Rei. Algunos se encontraban a esa hora en actos institucionales y otros celebraban su festividad local, como sucedió en Mos y Pazos de Borbén. Los alcaldes se comprometen a asistir al próximo encuentro siempre que se les informe con suficiente antelación y exigen "más mano izquierda y voluntad de diálogo" a Abel Caballero, presidente de la entidad supramunicipal y encargado de elegir la fecha de las juntas de gobierno extraordinarias.
La ausencia de los nueve representantes del PP impidió esta semana constituir la Mancomunidad por falta de quórum, motivo por el que ayer el teniente de alcalde y portavoz del gobierno vigués restó credibilidad a las "excusas" de los populares y les atribuyó "una decisión en bloque para intentar reventar el organismo. Demostraron una actitud política sin precedentes y de extrema gravedad", denunció Carlos López Font. El edil socialista anunció que el Concello de Vigo convocará "de inmediato" una nueva junta porque entiende que "la mancomunidad es un gobierno importante que tiene obligaciones que cumplir y una responsabilidad con sus trabajadores. Se les debería caer la cara de vergüenza a los alcaldes del PP y al presidente de la Xunta por anteponer sus intereses partidistas a los de toda una comarca", reprochó a los conservadores, a los que amenazó con adoptar "las medidas que legalmente correspondan" si intentan dilatar de nuevo la puesta en marcha del organismo.
La Alcaldía de Vigo emitió ayer un comunicado donde asegura que se envió la fecha de la junta de gobierno a los 12 ayuntamientos el pasado miércoles, "en tiempo y forma", y que se eligió precisamente ese día porque solo tres municipios (Baiona, Porriño y Mos) comunicaron su imposibilidad de acudir y se contaba con lograr el quórum necesario gracias a los cinco que confirmaron asistencia y los otros cuatro que dudaban. El gobierno vigués defiende su respeto escrupuloso a las reglas, pero los regidores del PP ven necesario "más diálogo para convocar las reuniones y propiciar acuerdos".
Mos. Nidia Arévalo asistía a la hora de la junta de gobierno a la celebración del patrón local. "En agosto es más necesario que nunca un acuerdo previo que facilite el trabajo de todos. Ya estamos acostumbrados a las malas formas del alcalde –de Vigo– pero lo primero para mí son mis responsabilidades como alcaldesa", alegó la regidora.
Pazos. Situación parecida se encontró Andrés Iglesias, que participaba en los actos de la festividad local de la Virgen de la Blanca de Pazos y vaticina problemas para un segundo encuentro. "Este mes y con tan poca antelación es casi imposible reunirnos".
Redondela. Javier Bas fue uno de los cinco alcaldes que incluyeron el encuentro en su agenda con antelación, pero una hora antes llamó a la Alcaldía de Vigo para disculparse "porque me surgió algo importante que atender". Era la primera convocatoria del nuevo regidor redondelano, quien considera la Mancomunidad "un órgano fundamental donde debemos trabajar conjuntamente, pero tenemos responsabilidades municipales que cumplir", advierte a Caballero.
Baiona. Jesús Vázquez Almuiña trasladó su imposibilidad de asistir a la reunión porque en el Val Miñor agosto "es una de las épocas de más trabajo". Asegura además que ofreció retrasar el encuentro unas horas para facilitar la participación. "La mancomunidad suele convocarse por la tarde. Al principio pensé que la hora elegida era un malentendido, pero ahora veo intención por parte de Vigo y lo sucedido es un claro error de coordinación de la presidencia, no nuestro".
Nigrán. El popular Alberto Valverde defendió ayer la necesidad de que la Mancomunidad empiece a trabajar, pero también de que quienes la presidan "tengan respeto institucional". El regidor del Val Miñor explicó que el pasado lunes tenía "una carga de trabajo importante" y aconseja al Concello de Vigo "contactos previos para llegar a un acuerdo".
Soutomaior. Caso excepcional supone el del alcalde de Soutomaior, donde el viernes era festivo local y su regidor iniciaba vacaciones horas después de recibir el fax de la convocatoria. Agustín Reguera lamenta que "no fue una cita consensuada" y asegura que en agostó no podrá asistir por coincidir "con las vacaciones".