A. MÉNDEZ
El patronato de la Fundación Provigo mantiene hoy una reunión decisiva para su futuro en la cual su presidente propondrá al resto de integrantes que siga en activo realizando algunas correcciones en su estructura y contenidos. Abel Caballero presentará un plan de continuidad para que la entidad vuelva a funcionar como una plataforma estratégica en el desarrollo de Vigo y su área a pesar de las bajas ya confirmadas de la Diputación de Pontevedra y del Círculo de Empresarios de Galicia. El alcalde advirtió ayer, en referencia a los 112.000 euros que adeudan el organismo provincial y la Xunta, que los demás miembros en activo "no vamos a permitir que el boicot de estas dos administraciones acaben con una herramienta de trabajo válida para el futuro de la ciudad".
El encuentro se celebrará hoy por la mañana en la sede de la entidad en la calle Oporto, donde representantes de la Confederación de Empresarios de Pontevedra, la Cámara de Comercio, Novacaixagalicia, Zona Franca, Citroën, el Puerto y la Universidad de Vigo perfilarán una nueva etapa para Provigo caracterizada "por el impulso a su actividad y una absoluta austeridad", condiciones indispensables que sus miembros se fijaron el pasado mes de junio.
El plan que pondrá sobre la mesa el regidor vigués como presidente del patronato será convertir la fundación en una estructura con "coste cero de funcionamiento". Esto significa que como primera medida se suprimirán la figura del gerente y del jefe de administración y el puesto de una tercera persona que colabora con el Instituto de Estudos Vigueses. La decisión de prescindir del personal propio que hasta ahora trabajaba para Provigo permitirá, según los cálculos del gobierno local, ahorrar unos 120.000 euros anuales.
El planteamiento de Caballero es que el trabajo de gestión que hasta ahora realizaba Armesto sea asumido por un alto funcionario del Concello contando con la colaboración de más trabajadores municipales para tareas administrativas y estudios técnicos. La sede se mantiene porque la entidad ya se ubica en el antiguo rectorado de Areal, propiedad del Concello y por la que no paga alquiler.
Los cambios para reducir los gastos corrientes tienen por objeto "que todos los ingresos –fundamentalmente las cuotas de sus patronos– se destinen íntegramente a las funciones de promoción económica para las que fue creada Provigo", explicó ayer el alcalde, quien entiende que con estas medidas de contención "el boicot de la Xunta y la Diputación será estéril".
Estado de las cuentas
El hasta ahora gerente expondrá en la reunión de mañana un estudio detallado de las cuentas de la fundación. Las críticas de Caballero se deben a las partidas de 60.000 y 52.000 euros que tienen pendientes de abonar, respectivamente, el organismo provincial y el Ejecutivo gallego más la sociedad Xesgalicia. Estas cantidades suponen un 40% del presupuesto anual del que dispone la fundación –300.000 euros en 2011– y sin ellas mantener la actual estructura pondría en claro riesgo la continuidad del lobby.
Con los cambios se pretende que Provigo continúe como foro de debate y plataforma para proponer nuevas iniciativas empresariales. En los últimos años las diferencias entre el gobierno local, la Xunta y la Diputación han mermado su actividad en sectores clave como el aeroportuario, pero la intención es recuperar la entidad a pleno rendimiento. En este nuevo ciclo no contará con la participación del Círculo de Empresarios de Galicia-Club financiero ni del organismo que preside Rafael Louzán, que responsabiliza a Caballero de la "inoperatividad" de la fundación en los últimos dos años.