A. MÉNDEZ
Ignacio López-Chaves se instaló ayer en su nuevo despacho en la Autoridad Portuaria. Nada más asumir la presidencia del organismo el pasado lunes, cogió un avión rumbo a Castellón para negociar el reparto de los fondos de compensación para las terminales españolas. Recién aterrizado, emprende un ciclo completamente nuevo en su trayectoria profesional en el que quiere dar voz a los colectivos portuarios y a todas las administraciones públicas. Respecto a la situación económica del Puerto, asegura que “carece de deudas” y advierte que “se está asentando una nueva etapa de crecimiento”.
–¿Cómo afronta la presidencia del Puerto y este giro notable en su carrera profesional?
–Con ilusión, con ganas de trabajar y con mucha responsabilidad por lo que repercute el Puerto en la economía de Vigo y de todo el sur de Pontevedra.
–La comunidad portuaria reclamaba un técnico para el puesto. ¿Entiende sus reticencias? ¿Cómo va a vencerlas?
–Al final lo que cuenta son los resultados. Voy a centrarme en la gestión y luego se podrá analizar el trabajo hecho. Hasta ahora he notado el respaldo de todos los sectores económicos. Esta es una obra colectiva y quiero que trabajemos juntos.
–La relación entre el Puerto y la Xunta no siempre ha sido fácil, incluso con presidentes del mismo partido. ¿Logrará que escuchen las necesidades de la terminal viguesa en Santiago?
–Que haya desacuerdos no significa que sean conflictos. Es evidente que cada administración tiene su finalidad, pero creo que va a haber una buena relación. La conselleira do Mar es una persona eficaz y que conoce el sector y con Feijóo he trabajado en el Parlamento, sé que escucha y que conoce las necesidades de Vigo y de su Puerto. Compartimos un interés común, que es beneficiar la economía local.
–¿Con qué colectivos iniciará la ronda de contactos para analizar la situación del Puerto?
–Primero me voy a reunir con los técnicos de la Autoridad Portuaria y luego con todos los empresarios y con todas las administraciones vinculadas al organismo para conocer sus necesidades e inquietudes.
–Entre ellas estará también el Concello. ¿Ve posible retomar una relación cordial con el gobierno vigués alejada del enfrentamiento que protagonizaron Corina Porro y Abel Caballero?
–Vengo con la firme voluntad de establecer una colaboración sincera. El Puerto es un elemento clave para el desarrollo de Vigo. El tráfico en el Puerto tiene un importante crecimiento en un momento en el que otros índices económicos caen y como tal es un elemento fundamental para reactivar la economía viguesa. Creo que sin el Puerto iba a ser muy difícil la recuperación de Vigo y por lo tanto lo que vengo es a trabajar con todas las administraciones; desde luego también con la municipal, por el bien de Vigo y de su área.
–¿Tomará la iniciativa de proponer al Concello un encuentro para desbloquear todos los proyectos pendientes?
–Voy a solicitar entrevistas con todas las administraciones. Es necesario que cooperemos para que el Puerto continúe con su importante crecimiento. Por mí no va a quedar.
–Más allá de la oferta pública de cooperación y del apretón de manos que se brindaron en su toma de posesión, ¿inician realmente una nueva etapa sin condicionantes?
–No sé si es nueva o no. Pero desde luego yo vengo a una administración que debe ir acompasada a los ritmos del área de Vigo y aunque hemos visto que sin esa colaboración el Puerto es capaz de crecer, sería un error que cualquier administración que trabaje aquí lo haga sin contar con el Puerto.
–Los tráficos portuarios caen en algunos sectores mientras competidores directos como Leixões se fortalecen. ¿Qué decisiones va a tomar de forma más inmediata para aumentar la actividad comercial?
–La tarea fundamental del Puerto es prestar buenos servicios a las empresas que aquí operan. Se trata de facilitar su trabajo de exportación o importación y hay sectores como el de la automoción, contenedores o la pesca que han mejorado desde enero. La actividad fluctúa y es desigual en función del mes y del año, pero en general ha habido un repunte de en torno al 5% y se está asentando una etapa de crecimiento. Tomaremos todas las decisiones necesarias para incrementar el tráfico de mercancías y el de cruceros.
–Corina Porro convirtió los cruceros en una prioridad de su gestión. ¿Lo seguirá siendo para usted?
–Los cruceros repercuten poco en la economía del Puerto, debido a sus bajos costes, pero bastante más en la ciudad y por ello lo consideramos un factor importante. Trabajaremos para mantener el crecimiento de casi un 30% registrado desde enero porque eso supone una mejora de la imagen de Vigo, repercute en el sector turístico y deja ingresos.
–La infraestructura clave para aumentar los tráficos de mercancías es la ampliación de Areal y su predecesora comunicó que no se ejecutaría la segunda fase. ¿Reconsiderará esta decisión?
–Costó muchos años desbloquear las obras. Hay en marcha una primera ampliación que completarla aún nos llevará un par de años y nos permitirá reordenar los usos en terrenos portuarios y ganar operatividad. Las obras que están ejecutándose son imprescindibles y una mejora fundamental para el futuro del Puerto. Continuaremos con los 42 millones de euros de inversión comprometidos, que son además un éxito de Corina Porro. Tenemos un plan de inversiones hasta 2015 de 129 millones de euros, pero no podemos predecir el futuro.
–¿Se condicionará entonces la ejecución íntegra del proyecto a la evolución de tráficos?
–Se decidirá en su momento. Por ahora tenemos que completar ésta y ver cómo funciona.
–¿Cuándo se implantará la autopista del mar?
–El Puerto ha hecho todas las obras necesarias para que esta línea funcione, ahora depende de las negociaciones que se están realizando en Europa. La autopista está concedida y el concesionario está negociando los requisitos que exige la UE. Pero el Puerto lo tiene todo absolutamente preparado y las instalaciones necesarias, incluso la explanada ro-ro de Bouzas. Se hicieron las inversiones necesarias.
–¿Apostará por el desarrollo de la Plisan para reordenar usos y liberar espacio en el recinto portuario para empresas estrictamente vinculadas al mar?
–Hubo algún problema de naturaleza jurídica, pero la obra continúa. Se han hecho ya inversiones importantes y es un proceso lento y muy complejo en el que se van a ir dando pasos. En 2008 y 2009 se notó un bajón importante en los tráficos y la demanda de suelo ahora mismo no es tan elevada, pero se está incrementando. La Plisan es importante no tanto para disponer ya de ese espacio, sino para aprovechar la crisis para fortalecerse y garantizar suelo para cuando se relance la actividad comercial.
–¿Continuará adelante con la rehabilitación de las naves de rederos y del muelle de Comercio que diseñó su predecesora?
–Hay que esperar a que resuelvan los tribunales.
–Si le dan la razón al Puerto, ¿mantendrá los usos previstos?
–Esperaré a que se resuelvan los pleitos. Por ahora no podemos tomar ninguna decisión.
–¿Ve posible continuar con la apertura del Puerto a la ciudad?
–Se ganará espacio allí donde sea posible. El Puerto tiene un fuerte contenido económico y si hacemos de todo un paseo se perderían miles y miles de puestos de trabajo. En zonas donde el Puerto es más permeable hemos visto que se puede hacer y es lógico que Vigo tenga una continuación hasta el mar. Continuaremos con esta filosofía donde se pueda, como se hizo en Bouzas y en Montero Ríos. Hay que buscar el equilibrio entre la ciudad, el respeto al medio ambiente y la colaboración institucional, pero siempre facilitando el trabajo de los usuarios del puerto porque el Puerto de Vigo lo que busca es generar riqueza y empleo.
–¿Se plantea regular de forma estricta los nuevos jardines de A Laxe, As Avenidas o Areal para evitar el “botellón” y mantenerlos limpios?
–Eso es competencia municipal y no quiero meterme yo en cuestiones de otras administraciones. Lo que tenemos es que coordinar los servicios de limpieza. El Puerto cuando abre nuevos espacios es para facilitar el encuentro de la ciudad con el mar y desde ese punto de vista no son espacios estrictamente portuarios, sino de uso público. Deseo llegar a un acuerdo con el Concello. Hay un convenio que es Abrir Vigo al Mar donde se fijaban claramente las obligaciones de cada uno. Una vez que el Puerto hace esas mejoras, en principio, y en virtud de los documentos firmados, competería al Concello su mantenimiento. Simplemente hay que lograr que se ejecute ese convenio.
¿Cree que debe seguir trabajando la Fundación Puerto de Vigo o apoyaría una investigación?
–Tengo que estudiar su situación exacta, todavía no me ha dado tiempo de analizar a fondo la cuestión.
–Al margen de los problemas económicos que haya podido haber, ¿cree que como filosofía de promover la vertiente social del Puerto es correcta?
–Será el patronato el que decida sobre su continuidad. Hasta que vea a fondo todos los documentos y los examine no me formaré una opinión. Sé que ha trabajado, que tiene unas cuentas auditadas y todo lo que se ha dicho quiero analizarlo. Sé que ha hecho su trabajo el último año y tiene unas cuentas correctas.
–Desde el punto de vista de competencia en tráficos, ¿le preocupa el esfuerzo y los fondos estatales que absorbe el puerto exterior coruñés?
–Son fondos de Puertos del Estado y prefiero no opinar. En principio los puertos tenemos que autofinanciarnos y con nuestros ingresos debemos realizar inversiones y mejoras. Fomento tomó en su día la decisión política de realizar un apoyo especial a A Coruña y de eso no opino. A mí lo que me preocupa es que el Puerto de Vigo es rentable y tiene posibilidades de futuro. No es solo importante por el volumen de mercancías que mueve, sino por el valor de las mismas. Otros puertos están centrados en granel líquido o sólido, como arena o cereal, pero el de Vigo mueve mercancía con mucho más valor. Respeto la decisión de Fomento, pero voy a luchar con Puertos del Estado para arrancar un apoyo explítico del Ministerio de Fomento a Vigo. Trabajaré para lograr el mismo respaldo que otorga a otros puertos para que no haya diferenciaciones. El mismo apoyo que espero de la Xunta lo espero también de Fomento.
–¿Están saneadas las cuentas del Puerto?
–Ahora mismo se autofinancia, no tiene deudas y dispone de un fondo de maniobra de más de 26 millones de euros. Ya le gustaría a otras administraciones tener este colchón. El Puerto cerró 2010 sin deudas y con un beneficio de 3,5 millones. Lo que ocurre es que el 1 de enero de 2011 entraron en vigor nuevas tarifas con bonificaciones para algunos sectores y eso se traduce en una reducción de los ingresos que estamos intentando compensar con un incremento de los tráficos. Hasta final de año no se sabrá con exactitud en qué situación quedan las cuentas.
–¿Comparte entonces esa rebaja de tasas?
–Ha afectado a los ingresos, pero se hizo con el fin de lograr más competitividad. Así logramos que nuestras empresas ofrezcan productos más baratos y sean más competitivas. No se persigue solo beneficio, sino generar actividad en las firmas que aquí trabajan. Habrá un ajuste en los ingresos, pero creo que es lo correcto porque este año vamos hacia un crecimiento del 5,24%.