REDACCIÓN
El Concello no eximirá a la Universidad de pagar el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) y otros tributos que suman un millón de euros, como solicita la institución académica, aunque estudiará la posibilidad de aplicarle una deducción. La concejala de Hacienda, Raquel Díaz, manifestó ayer su que el gobierno local "apoya a la Universidad y busca proyectos comunes en Investigación y Desarrollo, becas y otros ámbitos", pero puntualiza que "en cuestión de impuestos hay que actuar como con los demás ciudadanos".
El Rectorado incluyó en su Plan de Estabilidad Financiera 2011-2013 la exención del IBI y otros impuestos como medida que le permitiría ahorrar casi un millón de euros al año. El Concello ya emitió informe negativo a la petición de anular uno de los recibos de 2010, por valor de 466.000 euros, aunque cabría, según los técnicos, una bonificación de hasta el 95%. Díaz está "estudiando la petición" de la institución, aunque las posibilidades de una rebaja de cuota no son muchas. "Tienen toda nuestra cooperación, pero no se entiende que el Concello subvencione con deducciones de impuestos a la Xunta, y Gobierno de España, que son los que costean la Universidad", argumenta la concejala.
El IBI es el tributo que más dinero reporta a las arcas del Concello. La recaudación asciende a 54,4 millones este año, según figura en el Presupuesto Municipal. La institución académica también pide la exención del Impuesto de Construcciones, Instalaciones y Obras (ICIO). Invoca para ello un artículo de la Ley de Universidades que establece ventajas fiscales para los organismos públicos de investigación y enseñanza, y también apela a sentencias del TSXG y consultas a la Dirección Xeral de Tributos. Los informes de los técnicos municipales ya descartaron la exención. "Los ciudadanos de Vigo ya pagan sus impuestos con los que se financia la Universidad", apostilla Díaz.