"Es un gasto estructural regulado y absolutamente normal". El concejal de Gestión Municipal, Carlos López Font, defiende el criterio de aprobación de complementos de productividad y justifica que la partida específica para este incentivo en el Presupuesto es baja y se agota mucho antes de que acabe el ejercicio "porque si se asignan más fondos y al final del año no se gastan, se deja de invertir dinero en otros recursos".
Font argumenta que el gasto cumple todos los requisitos legales al afirmar que "el propio Interventor da su aprobación a todas las productividades que se llevan a junta de gobierno". En referencia a las objeciones sobre el criterio para concederlas, considera que el técnico se extralimita en sus competencias, ya que "su función es la fiscalización, y no la política de recursos humanos".
Mantiene además el edil que "no se están repartiendo productividades de forma discrecional, sino que responden a instrucciones de plantilla y hay que retribuir los servicios extraordinarios". "Si se necesitan más agentes para determinados eventos, o los bomberos hacen más horas de las que le corresponden, o hay trabajadores que realizan actividades que exceden sus funciones, hay que retribuirles. Todas las propuestas van a la junta con los informes correspondientes de cada servicio", alega. Font indica asimismo que en la etapa de Javier Guerra, ex edil y actual conselleiro de Economía, "se tramitaban muchísimas productividades, aumentando además el gasto en el capítulo de personal, algo que este gobierno no hace".