SARA COMESAÑA
Mami y Guida son los nombres de las perras que ejercerán de terapeutas para niños que presenten algún tipo de problemática, ya sea hiperactividad, deambulación errante o síndrome de down.
Ambas se encontraban en la Protectora de Animales de Vigo cuando su actual entrenador, Juan Freire, las seleccionó entre trescientos canes para participar en las actividades del Plan de Saúde Municipal y vestir el chaleco amarillo dos veces por semana. Desde entonces, las perras, que presentaban cuadros traumáticos por haber sido maltratadas antes de ser acogidas en el centro, llevan a cabo un entrenamiento especializado diario en el centro “Ramalladas” de A Madroa centrado en su educación y formación.
“La primera fase ya la hemos completado –explicó ayer Freire–, y consistió en cicatrizar su problemática, trabajar la socialización y el adiestramiento básico, a través del autocontrol”.
Para completar la segunda fase y convertirse en terapeutas, Mami y Guida deben asistir a unas clases de dos semanas en Asturias, que siguen el método de trabajo “Pellitero”. Esta formación consistirá en prepararlas para ser capaces de trabajar la conexión de grupo, la comunicación social, la dinamización o la toma de decisiones con niños con dificultades. El de interacción de animales con menores con uso terapéutico es un “proyecto pionero en España”, tal y como recalcó ayer la concejala de Medioambiente, Chus Lago.
Familias de adopción
Una vez que estén preparadas podrán empezar a visitar los centros, “desde los que ya han llegado numerosas solicitudes” –señaló la edil–, y “en cuestión de un par de meses” podrán ser adoptadas por una familia. “El Plan Saúde financiará su asistencia veterinaria y su manutención durante un año, pero quienes se hagan cargo de ellas tienen que asegurar su estabilidad”, matica Lago.
El único requisito que sus “padres” adoptivos deben cumplir es vestirlas con el chaleco amarillo dos veces por semana para que puedan llevar a cabo las terapias.