A. MÉNDEZ
El aula de la UNED abrirá en dos semanas con alrededor de 170 alumnos matriculados en los cursos de acceso a la universidad para mayores de 25 y 45 años. El Concello concluyó esta semana las obras de adaptación del antiguo edificio municipal de nuevas tecnologías (Citic), donde de forma complementaria se podrán impartir enseñanzas no regladas: cursos de verano, de idiomas o ciclos de conferencias. Tanto el profesorado que se desplace a la ciudad como el alumnado dependerán del centro asociado de Pontevedra y hasta allí tendrán que seguirse desplazando para sellar la matrícula al inicio del curso y realizar los exámenes.
El gobierno local realizó cambios internos en el inmueble para cumplir con los requisitos de la dirección nacional del organismo. Ganó espacio transformando varios despachos en aulas y reforzó el aislamiento y el techo del salón de actos para que pueda ser utilizado como sala de videoconferencias. En esta primera etapa de pruebas, las instalaciones estarán infrautilizadas, puesto que apenas acogerán a una sexta parte del volumen de alumnado que aspira a gestionar en apenas unos meses.
La dirección del centro de Pontevedra estima que algo más de 1.500 vigueses están matriculados en la UNED y confían en ganar más usuarios una vez que se autoricen titulaciones propias a la nueva sede del Casco Vello, algo que por ahora le ha sido denegado. Pese al varapalo que supuso ver recortadas sus aspiraciones iniciales, el Concello confía en "consolidar" el aula durante el segundo cuatrimestre, que concluye en junio, y ampliar la oferta docente ya en el mes de septiembre.
"Estamos tan solo pendiente de poner fecha a la inauguración de acuerdo con el centro de Pontevedra y con Madrid", asegura la concejala de Educación, Laura López Atrio, quien confirma la intención municipal de solicitar a la junta rectora provincial clases de Psicología, Derecho y Trabajo Social para el próximo curso. "Son las carreras más demandadas –900 estudiantes– y además se eligen estas titulaciones para complementar la oferta del campus vigués y evitar duplicidades", sostiene la edil socialista.
La sede viguesa de la UNED abrirá con cuatro aulas para impartir clase dos días a la semana y se habilitará un servicio de información permanente para intentar incorporar a nuevos usuarios. El centro contará con un coordinador y un representante que "funcionará de enlace entre el Concello y la ciudad", avanza Atrio, quien apuesta por aprovechar la autorización adicional del patronato para impartir enseñanzas no regladas para promover talleres y ciclos de conferencias y sacar más rendimiento a un edificio que, al menos hasta junio, solo estará ocupado dos días por semana.
Después de años de negociaciones, la apertura del aula supone un logro para la ciudad, pero el inminente cambio de uso del edificio del Citic plantea al Concello la necesidad de buscar nueva ubicación para los cursos de empleo e informática que se imparten en horario de mañana en el antiguo centro municipal de nuevas tecnologías. El nuevo emplazamiento aún no está decidido y Educación no descarta solicitar a asociaciones o colectivos profesionales sus instalaciones en momentos puntuales.
El Concello presupuestó para este año 300.000 euros para la reforma del edificio, la mejora de su equipamiento, gastos corrientes y el pago de los salarios del profesorado. Se prevé que la UNED no imponga el traslado de docentes y que ofrezca facilidades a aquellos que por proximidad o por tener familia en Vigo prefieran trasladarse en el futuro al nuevo centro.