MARÍA LÓPEZ
Los tres meses de prueba del descanso semanal implantado en el sector del taxi concluyen mañana, pero este mismo lunes la medida ya adquiere carácter indefinido. El concejal de Tráfico y Movilidad, Xulio Calviño, tras recibir el resultado de las votaciones de los autopatronos (un 66% de los votos a favor) anuncia que el 17 de enero la iniciativa pasará por junta local de gobierno (fuera del orden del día), por lo que "es obligatorio acatarla" a partir de ese momento, sin necesidad de que sea aprobada en pleno. Pese a todo, el edil socialista se compromete a incluirla en la sesión plenaria del día 31.
Advierte a la asociación crítica con el descanso que los taxistas que lo incumplan desde el lunes se enfrentan a sanciones de hasta seis meses de retirada del carné municipal y de suspensión de licencia, aparte de una multa económica, aunque casi simbólica. "Es absurdo interrumpir el descanso cuando está funcionando bien, y la mayoría del sector así lo avala", afirma Calviño.
La agrupación opositora –mantiene un recurso contencioso-administrativo en el TSXG contra el Concello– se muestra firme en su postura y desafía al gobierno local. "De no producirse otro acuerdo del pleno del Concello de Vigo, a partir del domingo, 16 de enero, se restablecerán los principios consagrados en la Constitución de libertad de empresa y derecho al trabajo, por lo que se podrá volver a la normalidad", expresa el presidente de la asociación, Laureano Herrera. Por tanto, hasta que la corporación no dé el visto bueno a la medida en sesión plenaria, los integrantes de este colectivo (minoritario, con unos 200 socios) trabajarán en sus taxis sin atender a ningún tipo de descanso. "Los taxistas de Vigo dan por finalizada la inmovilización de los vehículos", insiste Herrera.
Indemnizaciones
La Asociación Profesional Provincial de Auto-taxis recuerda que el sentir de sus asociados, "y numerosos taxistas independientes", apostilla, es que "no debe prorrogarse la medida de paralización obligatoria puesto que no ha servido para los fines que se indicaban por el Concello". "Ha habido momentos de desabastecimiento y falta de vehículos en determinados días y horas, en algunas paradas de la ciudad", revelan. Ante esta situación, este colectivo ya estudia la posibilidad de exigir indemnizaciones al Ayuntamiento por "daños y perjuicios" por la "inactividad" a la que consideran les ha obligado el Concello. "Hemos perdido 15 días de trabajo en estos tres meses", lamenta Laureano Herrera. La medida comenzó a aplicarse de forma provisional el pasado 16 de octubre de 2010.