CARLOS PREGO
Antes de que la bolsa de Wall Street enfriase los bolsillos de EE.UU. y media Europa, a la industria del automóvil le dio tiempo de sacar al mercado cerca de 4.000 marcas distintas y decenas de miles de modelos. De aquellas escuderías quedan hoy nombres como Pontiac, Auburn o Hotchkiss y una colección de automóviles de primera. Algunos de ellos estarán expuestos en el Ifevi, junto a últimos modelos, coches de carreras y vehículos tuneados, todo el fin de semana dentro de la sexta edición de Galiexpo Motorshow.
Joan Magallanes, director del Museo Automovilístico de Málaga y propietario de algunas de los clásicos que lucían ayer en el Ifevi explica que el atractivo de los coches es "su valor cultural". "Este coche de aquí es un Hotshkiss modelo París-Nice de 1930, con seis cilindros y 30 caballos" -explica apoyado en una de sus "joyas"- "Se le llama así porque ganó una carrera entre París y Nice".
Además de conservar y reparar los coches, Magallanes se dedica también al hot rod, una versión del tunning consistente en rediseñar la carrocería de coches clásicos. En su caso y como homenaje al diseñador Boyd Toddington, Magallanes cogió un Lincoln de 1940 y perfiló sus curvas hasta darle forma de "barracuda". Los amantes del tunning clásico también encontrarán en el Ifevi los mejores modelos del momento.
Pero no todo son coches en el Ifevi. Las motos también tienen su espacio y junto a los Cadillacs o Jaguars lucen otros escuderías como Harley Davidson o Zero Motorcycles. Ésta última presentaba ayer, en el Ifevi, sus nuevas motos de cross y ciudad con motores eléctricos. "Son las motos del futuro", explica Juan de Antonio, representante de Zero, quien destaca de ellas que "no contaminan, no hacen ruído y tienen una gran potencia de arranque". Pocos stands más allá Harley Davidson atraía miradas con su Road King, de seis velocidades y un motor 103 comercializado desde hace un par de semanas. "En Vigo se venden muchas Harleys", explica Fernando Riballo, uno de los responsables de su concesionario en Vigo.
Tras cinco años concertando a miles de apasionados del motor en el Ifevi, la Galiexpo Motorshow inició ayer esta sexta edición con el objetivo de superar las 75.000 visitas que alcanzó la feria en 2009. Para ello la organización ha intentado "adaptarse al complicado momento económico" bajando la entrada a los cinco euros y apostando por el público. Como novedad, la feria de este año contará con un mercadillo para la compra venta de piezas.