REDACCIÓN
Poner el acento sobre la calle Irmandiños con un asfalto multicolor. Esa fue una de las ideas que ayer desarrollaron una docena de creadores del "Movemento Irmandiño", que crearon un grupo para reclamar que se eche un vistazo sobre la calle , enclavada en la zona de Churruca. Así, pintura en mano, quieren "poner la primera piedra para que haya una calle más humana y que sea otro foco de la ciudad".
Los jóvenes quieren hacer un frente común basado en artistas de distintas disciplinas para reclamar que se arregle la calle, enclavada entre Cervantes y Martín Códax. Y comenzaron, pocos en número pero activos, con un mural grafiti en un muro de ladrillo. "Un edificio feo también puede ser muestra de expresión artística", aseguraba Marcos de la Fuente, uno de los promotores de la idea , del bar "La fiesta de los maniquíes" en relación a una proyección prevista sobre esas paredes. En ese mismo lugar –un edificio previsto para el derribo– los residentes piden una plaza pública.
Los organizadores preveían que se sumasen a lo largo de la noche (las actividades estaban previstas hasta las dos de la madrugada) más personas de locales como Golem, A Trincheira o Bizarre. En la organización participaba también la Asociación cultural Musquina 33mg, en colaboración con Animación Sociocultural.
Los socavones en la calzada y los baches en las aceras –aseguran– también afectan a los locales nocturnos, que se ponen del lado de los vecinos pidiendo una reparación... tráfico más restringido y más luz.
Las 22.00 horas en un Casio de pulsera marcarían las campanadas a la explosión de pompas de jabón en la calle Irmandiños, ya que los locales acordaron armarse con ochenta botes llenos de agua y jabón y soplar pompas para dar "de oxígeno" a la zona. Eso es, entre otras actividades, lo que pretendían los promotores de la idea.
"Construir la identidad de una calle que necesita un lavado de cara, buscamos la atención de una ciudad que debe cuidar su cultura más importante: la que se hace aquí y alimenta la ciudad y a los que viven en ella", reflexionan. El movimiento artístico queda "abierto" a la colaboración y participación de todos, como unión frente a la crisis.