E. O.
"No hay que lamentar daños personales; por suerte no había nadie en ese momento dentro de la tienda y el resto de compañeros estaban abajo", explica, aún con el susto en el cuerpo, uno de los dependientes del establecimiento textil de alto standing contra el que se empotró una furgoneta de mensajería a mediodía de ayer en la calle Colón. Las pérdidas materiales serán evaluadas por el responsable de la firma, ayer de viaje.
El vehículo, estacionado en la confluencia de las calles Colón y Príncipe, circuló hasta veinte metros calle abajo y en sentido contrario. A su camino, derribó un semáforo que regula el tráfico de la calle Colón –de sentido único en ese tramo– hasta impactar y frenarse así contra una columna de un comercio. La parte trasera de la furgoneta, una Iveco, quedó incrustada en medio del escaparate.
La causa del accidente es que se soltó el freno de mano, según aseguró el conductor a la Policía Local, aunque en principio se barajó que no tuviese frenos.
A pesar del aparatoso siniestro, no se produjeron heridos ya que algunos viandantes que circulaban por la zona en ese momento, advirtieron lo que ocurría. El mismo conducor del vehículo percibió lo sucedido sólo unos pasos después de bajarse y se volvió para alertar a los viandantes. Éstos avisaron al 112, creyendo que hubiese algún herido, pero poco más tarde se comprobó que no.