REDACCIÓN
“El mensaje que da el Gobierno es que hay dinero para hacer y deshacer aceras, pero no para I+D”. No por esperados, los recortes en la financiación de los proyectos de investigación han sentado mejor a los expertos de la Universidad de Vigo. La convocatoria del plan nacional de este año se reduce en 50 millones respecto a 2009 y los científicos del campus advierten que si esta falta de fondos se prolonga España podría perder definitivamente el tren de la innovación.
Los investigadores miran con envidia a colegas de otros países europeos como Alemania, donde los fondos son intocables a pesar de la crisis. “En España no llegamos ni siquiera a la media en inversión y si los recortes se mantienen varios años acabarán pasándonos factura”, advierte Mariano Lastra, director del departamento de Ecología y Biología Animal.
El proyecto de su grupo para estudiar las playas del litoral gallego ya ha sufrido las rebajas del Ministerio de Ciencia e Innovación. “Nos llegó la resolución hace dos semanas y nos disminuyen la financiación a un tercio y el tiempo, de tres a un año. Teníamos pensado dedicar doce meses a muestreo y ahora tendremos que sacarlo todo adelante como sea. El dinero no llega ni para contratar personal ni para aparataje”, revela.
Lastra, que ya ha participado en varias expediciones en la Antártida, volverá al Polo Sur en 2011. “Y luego ya veremos, ojalá que no haya muchos recortes en la campaña polar pero las perspectivas no son muy halagüeñas”, admite.
El catedrático de Telecomunicaciones y director del centro tecnológico Gradiant, Fernando Pérez, no esperaba esta reducción del 15% en el plan nacional. “El Gobierno sostenía que la I+D sería lo último que se tocase y está siendo todo lo contrario. Es una mala noticia y casi una vergüenza frente a otros países”, lamenta.
Por ello cree “casi un insulto” el “mantra” que recitan los políticos sobre el papel clave de la investigación en un necesario cambio de modelo productivo que “no vendrá de levantar aceras”.
Los recortes, añade Pérez, afectan tanto a las convocatorias para proyectos de ciencia básica como a los de cooperación con empresas por lo que a los investigadores “se les pone difícil estar a la altura”. ”Teniendo en cuenta nuestro déficit de partida no pueden esperar milagros ni que nuestro país lidere la innovación”, critica.
Convocatorias europeas
A falta de fondos nacionales, los grupos podrán recurrir a convocatorias europeas, “pero si los grupos no tienen la financiación basal de su país es difícil competir en igualdad de condiciones y, sobre todo, empezar de cero”.
En este sentido, Pérez advierte que el mayor impacto lo sufrirán los jóvenes que quieren incorporarse a los laboratorios. “Son quienes aportan el entusiasmo y los que implantan líneas revolucionarias, pero los recortes les están diciendo que se vayan fuera. Por eso me parece paradójico que se mantengan los fondos para las becas Ramón y Cajal. ¿Qué les vamos a ofrecer para que vengan? ¿Recorte de fondos? Así no atraeremos a los mejores”, advierte.
“Se habla mucho de la sociedad del conocimiento, pero no dejan de ser palabras hermosas”, opina Carlos Prado, director del grupo de Ingeniería de la Organización. Obtienen la mayoría de su financiación a través de los contratos y convenios con empresas o administraciones, pero también han notado la falta de inversión pública.
“Es momento de aguantar. La financiación se está complicando y el recorte es notable,. También se comenta que la Xunta no renovará este año una línea de ayudas, pero hay que seguir solicitando proyectos”, sostiene.