DAVID GONZÁLEZ - VIGO
Fran, Yago, Rocío, Almudena, Elena, Marta y Carina han cambiado este verano las tardes de playa por el taller de escenografía, y las mañanas de dormir por las clases para aprender a controlar la cámara de cine profesional. Son los asistentes al I Campamento Taller de Cine que organiza en julio y agosto la Escuela Superior de Artes Cinematográficas de Galicia (EGACI). Durante dos semanas las instalaciones de la escuela en Cabral serán el escenario en donde darán forma a su creatividad, expresarán sus intereses y, sobre todo, aprenderán lo que necesitan saber sobre el fascinante mundo del séptimo arte para ser capaces de conseguir el objetivo de las jornadas: grabar, al menos, una película.
Conocer los entresijos de la fotografía e iluminación, aprender a escribir un guión, adentrarse en el mundo de la caracterización y los efectos especiales, e incluso componer e interpretar la música de su propia película, son algunas de las muchas actividades que estos chicos, con edades de entre 11 y 17 años, desarrollarán en el campamento. "Son extremadamente creativos, y están ansiosos por aprender, por hacer de todo: cuando estamos en tiempo de descanso o de juego, ellos lo que quieren hacer es sentarse y escribir guiones", cuenta Virginia Ramírez, directora de la escuela y del campamento. Junto a ella, los chicos reciben sus clases de un nutrido equipo de profesionales docentes: con Abraham de Vicente aprenden sobre fotografía; con Yolanda Rodríguez, el sonido; con Olalla Pérez-Hervada, la interpretación, y con Modesto Braulio, la dirección artística y de escenario. Todos destacan la enorme voluntad de aprender de los participantes. "Son ellos los que nos piden que les pongamos Casablanca o La vida es bella; son ellos los que siempre nos reclaman más", explica Yolanda Rodríguez, profesora de sonido y monitora de las veladas de cine, en las que organizan visionados y fiestas temáticas. Hay tiempo para todo: meterse en el mundo del celuloide desde el objetivo de la cámara, el escenario o incluso desde la pista de tenis. "Hay deportes, como el tenis, que incitan a la observación, a la relajación, algo fundamental para el cine", explica la directora. Y es que para estos adolescentes, que se enteraron ellos solos vía Internet, de la existencia de este campamento, el cine es de lo más importante. Y puede ser, que en un futuro, los próximos Almodóvar, Roberto Benigni o Wong Kar Wai puedan salir de Vigo.